Culos y Pitos Romanos

Cuando llegamos a Roma hacía mucho calor. Il vero sudore romano inundaba las calles mezclándose con una cantidad enorme de turistas. Roma es viril. Imponente. Supura testosterona. Y enamora al primer contacto. La impresión de ver la cara de Bergoglio a cada paso en remeras, delantales, rosarios, imanes, calendarios, medallas, etc. se volvió rápidamente un detalle más ante tanta inmensidad. Entre los souvenires que se ofrecen en la ciudad, había dos pequeños y curiosos libros. Uno recolectaba "culitos" y otros "pitos" de las esculturas que uno puede ver en plazas, fuentes o museos. No recuerdo exactamente cual era la palabra en italiano para denominar cada cosa, pero sonaba gracioso. En vez de comprarlos, tomé mis propias fotos. Aquí van algunas, de Roma. Y otras de Florencia. Porque todos los caminos conducen a Roma y es cierto, pero no todo acaba allí...
Pietro




























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