...y un día Nico se fue - El Musical

Mientras duró fue infinito... Pero igualmente un día Nico se fue. Y la sala que se llenó en cada función, quedó en silencio, tarareando canciones y soplando pétalos de rosas. Pero algunos espectáculos a veces vuelven...
La novela de Osvaldo Bazán que se convirtió en Musical bajo la dirección de Ricky Pashkus y con música de Ale Sergi (Miranda) sucede en un tiempo no muy lejano, pero extraño a los ojos de este presente. Principalmente porque una ley como la del matrimonio igualitario, incluyó a los que no teníamos derecho ni siquiera a no querer casarnos. 
Walter Quiroz es Osvaldo y Tomás Fonzi es Nico. Un colorido coro de personajes hace que la historia se cuente cantando y con música festiva. Una historia de amor que los amantes de las historias románticas dirían que termina mal. Sin embargo este espectáculo viene a recordarnos que el tiempo es eso que se nos escapa de las manos, y que a pesar de ciertos avances sociales, el amor sigue siendo cuestionada cuando se aleja de los pre establecido. 
No es entonces bastardear el espectáculo decir que ahonda en los clichés maricas. Por que hay ciento de cosas que suelen predominar en la historia de un gay que lo hace parecido a otro. Hay frases que resultan universales, pensamientos incrustados que suelen no tener ni un céntimo de reflexión. Así se instala el "Prefiero que mi hijo sea chorro o asesino antes que puto" "¿En qué nos equivocamos?"... 
...Y un día Nico se fue es una cadena de buena decisiones que dan como resultado un espectáculo que emociona y que con música y colores va directo al corazón de los espectadores que aplauden tras cada canción, que festejan ciertas salidas, alientan en momentos clave y finalmente se ponen de pie para despedirse agradecidos por la historia brindada. 
Hay en toda la obra una nostalgia que conmueve, y que través de algunas señales uno puede volver a finales de los años 90 y vivir a través de esta historia de amor entre Osvaldo y Nico ese inminente final de fiesta. Pero no hablo de la fiesta corrupta de los políticos, sino de esa fiesta donde que vivimos al margen de los poderosos de turno los que nos enamoramos y fuimos dejados sin saber por qué. Quizá por eso, este encuentro entre dos jóvenes revoluciona a familiares y amigos para luego acabar de manera contundente. Si, un día Nico se fue. Como también se va Osvaldo. Y no es lo mismo irse que escapar.  

El libro/// Si bien en los últimos años hubo un boom de publicaciones nacionales sobre temática gay, no todo lo publicado ofrece buena literatura. La novela de Osvaldo Bazán apareció por primera vez en Rosario en el año 1999. Actualmente va por la cuarta edición y podría convertirse en un clásico que deja testimonio de una epoca a través de innumerables referencias. 
Pietro Salemme





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