Homenaje a Nelly Prono

Otra vez volveré a repetirme. Pasa con ciertas cosas que hacen hito en la historia personal de cada uno... Cuando vi "Otra Historia de Amor" (Americo Ortíz de Zárate, 1986) quise tener una tía como la que interpretaba Nelly Prono (y en cierta medida la tenía) 
He tenido la suerte de crecer viendo a artistas tan grandes como esta mujer de voz tan particular y rasgos únicos, como su nombre y apellido. 
Trataré a partir de este 2013 incluir en el Blog de la Biblioteca estos pequeños Homenajes a artistas que han dejado huella en mi a través de sus trabajos. Y de algún modo, mantenerlxs siempre en presente. La Biografía que copio a continuación la tomé de la pagina de Asociación Argentina de Actores y al final dejo la versión completa de OTRA HISTORIA DE AMOR (alguna vez la tv argentina le cambió el final, cambiando así absolutamente la historia, pero de eso, ya he hablado)
GRACIAS NELLY!!!
Pietro Salemme


NELLY PRONO 1931 – 1997
Nuestra vida es tan pequeña que lo más hermoso que tiene el teatro es que brinda la posibilidad de vivir muchas historias

Nelly Prono falleció un 29 de agosto; dos días después Olga Cosentino escribía en Clarín: “Nacida en Asunción hace 66 años, tenía 15 cuando llegó a Buenos Aires, después del golpe militar paraguayo que la obligó a exiliarse. Aunque se trató de un exilio a medias, ya que su familia era argentina. Su padre, Ernesto Prono, integraba la barra de Gardel –según supo recordar en algún reportaje el mítico don Edmundo Guibourg–, y todos juntos frecuentaban el bar de don Sabino Prono, abuelo de la actriz. (…) Extrañaba el perfume de la flor del coco mezclado con el del azahar, solía confesar esa paraguaya que, a contramano de estos tiempos de exhibicionismo emocional, guardó siempre con recato su intimidad y hasta sus sueños más secretos. Aceptaba hablar del amor y hasta enfatizaba la urgente necesidad de practicarlo, pero siempre en términos abstractos o universales. Ella, que nunca se casó, reclamó siempre con decisión su derecho a no hablar de su vida afectiva. Aunque algún mal domesticado romanticismo se coló, tal vez a su pesar, cuando en una entrevista reconoció entre sus sueños irrealizados el no haber podido encarnar a la heroína de “La dama de las camelias.”

Por entonces, Adolfo C. Martínez señalaba en La Nación que Nelly evocaba a su padre calificándolo como: "artífice de mi necesidad de ponerme en la piel de otras personas". Y agregaba Martínez:” Lentamente la futura actriz fue edificando su vocación. La escena independiente empezó a brindarle algunas oportunidades. Ella sabía, sin embargo, que su figura algo tosca debía ser reemplazada con el talento.”


Consagrados directores comenzaron a observar a aquella actriz que había debutado en 1947 junto a María Esther Podestá. Fue en la década del sesenta cuando confirmó las presunciones de los maestros con sus actuaciones en: "Noche de noche", de Françoise Billetdoux, y "Barranca abajo", de Florencio Sánchez. Con nobles recursos escénicos, sabiamente administrados, abordó esos complicados personajes Más tarde llegó "Una luna para el bastardo", de Eugenio O´Neill. Esta obra se presentó en el teatro Arena, de plaza Miserere, que dirigía Francisco Petrone.

En la década del sesenta, actuó en dos obras que le dieron el empuje que necesitaba su permanente lucha en pos de la consideración del público y de la crítica. Supo hacer reír y llorar con igual sencillez. Escapó a la facilidad de emplear lo exótico de su acento para parecer graciosa, y después de aquel verdadero espaldarazo, siguió su camino artístico en cualquiera de las ramas de la profesión.

Engalanó el escenario en "Contra la seducción", notable espectáculo integrado por canciones, poemas y escenas del gran Bertolt Brecht. Actuó junto a China Zorrilla en "Una margarita llamada Mercedes", de Jacobo Langsner; se lució en "Hoy llega Ezequiel", de Marisé Monteiro ; y en “El protagonista frente al espejo” de Luis Agustoni, junto a Oscar Martínez, Mercedes Morán y Fernán Mirás.

El cine no le fue ajeno. Debutó en 1962 en “Setenta veces siete” de Leopoldo Torre Nilsson; se lució en "Los enemigos", un planteo alegórico sobre la realidad dirigido por Eduardo Calcagno; y aportó su ductilidad a films como "Don Segundo Sombra", de Manuel Antín; "Pasajeros de una pesadilla", de Fernando Ayala; “Gracias por el fuego”, de Sergio Renán; y muchos otros que sumaron, en total, diecinueve títulos .

En televisión donde alcanzó popularidad como La novia de Felipe (Luis Sandrini). Son recordados sus trabajos en exitosos teleteatros junto a Andrea del Boca, Arturo Puig, Luis Brandoni, Ricardo Darín y otros; y también en especiales unitarios como “Ceremonia Secreta”, de Marco Denevi,dirigida por Martha Reguera; “Los físicos”, de Friedrich Dürrenmatt, y “La salud de los enfermos” de Julio Cortázar, ambas dirigidas por Alejandro Doria.

Pero su gran amor fue el teatro, por eso solía repetir: "nuestra vida es tan pequeña que lo más hermoso que tiene el teatro es que brinda la posibilidad de vivir muchas historias".

Nelly Prono recibió un premio de su país de manos de Augusto Roa Bastos.



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