“Manuel Puig, Esta mujer” y otros personajes

Juan José Urbini, Eduardo Rossi, Kado
y Manuel Puig - Fiesta de Halloween
 (México D.F. 1980)
Fuente: http://www.serkateatro.com.ar


“Esta mujer” y otros personajes de Kado Kostzer
por Pietro Salemme


Marilyn Monroe:- ¿Te conté esa vez que Errol Flynn sacó el aparato y tocó el piano con él? Bueno, fue hace cien años. Yo recién empezaba y fui a una fiesta tonta. Estaba Errol Flynn, muy contento consigo mismo. Aporreó las teclas. Tocó Eres mi rayo de sol. ¡Cristo! Todo el mundo dice que Milton Berle tiene el schlong más grande de Hollywood. Pero ¿a quién le importa? 
Una hermosa niña, Truman Capote


Siempre se destacó que en “Una hermosa niña”, Capote había logrado un perfil de Marilyn casi desconocido. El de una hermosa e inocente niña. Debería ser condición sine qua non de los artistas la observación. Pero no siempre sucede. Si a esa condición se le suma lo vivido, el resultado puede ser revelador. 
Kado Kostzer presenta en “Personajes (por orden de aparición)” un abanico de personas que a través de su escritura nos los devuelve personajes. Personajes que difícilmente podrían encontrarse juntos en otros libros, de diversas latitudes y actividades artísticas. 
“Si yo no las contaba, estas historias se morirán conmigo” me comentó el día que entregó su libro dedicado con ese trazo que me hizo recordar a Pizarnik. “¿Cuál fue la primera obra de teatro que viste?” –me preguntó. Con su primera obra como espectador arranca su libro, de muy chico y en Tucumán: “El diario de Ana Frank”. El destino le tenía deparado un paso por la Facultad de Arquitectura (adonde se aventuraban los artistas que temían serlo), una importante etapa de experimentación en el Instituto Torcuato Di Tella, una bomba en el complejo teatral Estrellas el día del estreno de “Las mil y una Nachas 1976”, el exilio, Paris, México, Nueva York, “Trío” (una de sus obras producida en mas de 40 países), su paso por las revistas Primera Plana y Panorama, sus obras en todo el mundo, y muchos encuentros. Entre ellos uno con Sergio García-Ramírez (“artista polifacético, amigo, socio, cómplice, compañero entrañable en todo tipo de aventuras, incluidas las teatrales desde 1977…” tal como lo describe en su libro) 
Algunos de los personajes que se abren paso desde los recuerdos y las mas sorprendentes anécdotas son Saulo Benavente, Amelia Bence, Eduardo Bergara Leumann, Elba Berón, María Aurelia Bisutti, Leslie Caron, Haroldo Conti, Griselda Gambaro, Nacha Guevara, Katy Jurado, Inda Ledesma, Iris Marga, Marilú Marini, Federico Moura, Fanny Navarro, Mecha Ortíz, Astor Piazzolla, Manuel Puig, Rosa Rosen, Isabel Sarli, Tilda Thamar, Fernando Vallejo, Guillermo Vilela y tantos otros. 
Durante varios días el libro me acompañó llevándome a marcarlo con mi lápiz negro en varias oportunidades. Y luego recurriendo al Google para buscar el rostro de ese personaje que tenía olvidado o que desconocía. A través de gestos, anécdotas, diálogos, se descubren seres que invitan a indagar en sus obras, a buscar en sus películas, a volver a nombrar…
“…Por las tardes, a la hora que cierran los comercios, nos dábamos una vuelta por la Galería Jardín para visitar a Federico Moura, entonces diseñador de ropa masculina, en su boutique Limbo. En prolongadas sobremesas nos contaba su sueño de ser estrella de rock. Lo lograría no mucho después formando su propia banda de rock, Virus…” Así como este Moura diseñador, aparece un Haroldo Conti maestro de escuela y cinéfilo, una Dama (estrella del cine de oro argentino) devoradora de treintañeros, una Isabel Sarli temerosa de su equipaje, una Iris Marga ENORME, talentosa y ¡tan humana!... La segunda parte del libro está dedicada íntegramente a Manuel Puig, cruzándolo con otros personajes como Bergara Leumann, Mecha Ortiz, La Voluptuosa… Allí se nos presenta Manuel Puig como “esta mujer”. Mujer fatal, como Glenn Close en “Atracción Fatal”. Mujer de letras, ocupada del lugar de sus libros en las librerías de México. Mujer Cholula en su encuentro con la Mecha. Un Manuel Puig exquisito que trae a cuenta un Ser Marica que el tiempo ha casi desaparecido. 
“Personajes (por orden de aparición)” es un santuario donde se dan gala las estrellas de un imaginario queer. Pero es también un encuentro con el cine, el teatro, el momento en que se apagan las luces y comienza la función, el de los aplausos, el del disfrute y la bienvenida nostalgia. 

Pietro Salemme

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