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18/6/26

#ArchivoPIETRO: Chunchuna Villafañe "Las mujeres debemos elegir nuestro destino"

 


Chunchuna Villafañe "Las mujeres debemos elegir nuestro destino" (circa 1983/1984)

Acceso a este archivo en formato digital: bibliotecalgttb@gmail.com 

Si una mujer tiene por vocación ser ama de casa nada más, me parece bien. Pero si tienen otras preocupaciones o inclinaciones y no las desarrollan, nunca estarán contentas con ellas mismas porque pensarán que la felicidad viene de afuera.

Chunchuna Villafañe



17/6/26

#ArchivoPIETRO: No solo rock en la sangre

 


No solo rock en la sangre (circa 1991/1992)

por Jorge Auditore

Desde el trágico final del cantante Freddie Mercury a manos del SIDA, toda la comunidad rockera internacional está conmocionada. A mucho pesar de los fans del mundo, parece haber llegado el momento de cambiar la consigna "sexo, drogas y rock & roll" por una propuesta acorde con los tiempos que corren.

Acceso a la digitalizacion de este archivo: bibliotecalgttb@gmail.com 



#ArchivoPIETRO: Grace Jones la noche de la pantera negra

 

Transcripción de texto con ChatGPT

La noche de la pantera negra*
Texto: Inés Campodónico
Fotos e informe: Focus

En una iglesia neoyorquina convertida ahora en discoteca, la negra Grace Jones —una de las más conmocionantes modelos, cantantes, actrices y show women de estos tiempos— protagonizó un show unipersonal de muy alto voltaje. La provocación tuvo un objetivo: despertar a una ciudad dormida, cuyas noches se han hecho más que tranquilas bajo las sombras atemorizantes del SIDA y la recesión económica.

La Nueva York de los noventa es distinta, menos noctámbula quizá. Las nuevas costumbres —es decir, el miedo al SIDA, a los asaltos, más la decadencia de los yuppies arrasados por el crack de Wall Street— forzaron a las más grandes discotecas como Club 54, Palladium y Xenon a cerrar sus puertas.

Pero no todo es lamento en Manhattan. Todavía hay gente a la que le fascina bailar hasta que las velas ardan. Como Grace Jones, la pantera negra, sacrílega hasta la médula, que organizó una imponente fiesta en Limelight. Pavada de lugar eligió esa célebre modelo y cantante-actriz: hasta hace pocos años, Limelight era el esqueleto de una iglesia estilo gótico donde se celebraba misa. Como Dios manda, claro.

Pero a la célebre modelo y cantriz poco le importó el pasado solemne del edificio. Convocó al “tout Nueva York”, sus amigas íntimas, las megamodelos Naomi Campbell, Christie Turlington y la no tan pequeña Drew Barrymore (actriz-niña de E.T.) fueron de la partida y —de golpe, entre luces de neón y humo seco— se mandó un simulacro de strip tease que cargó el templo de un bellísimo erotismo.

El espectacular figurón de la Jones, su plasticidad de tigresa, demostró al mundo que su strip tiene poco que envidiarle a Madonna. Otra sacrílega, si las hay.

*Por las referencias al Limelight, al miedo al SIDA y a la recesión de comienzos de los 90, la nota parece ser de principios de la década de 1990, probablemente entre 1990 y 1992. / Pagina de CLARIN REVISTA 




ArchivoPIETRO: EL PARQUE DE DIVERSIONES DEL MACHO ARGENTINO: UN TUTÚ EN LA NOCHE MENEMISTA

 

Transcripción de texto por ChatGPT

El parque de diversiones
Texto: David Wroclavsky
Fotos: Roberto Pera
(circa 1996/1997)

Noche de jueves en los Bosques de Palermo. Son las once y cinco y una suave brisa acaricia las copas de los árboles anunciando la llegada anticipada del verano. El empresario italiano Sergio Pezzotti viste elegante sport y baja de un automóvil de 60.000 dólares en la puerta del complejo Buenos Aires News. Un minuto después es recibido por los dueños de casa, para luego ser escoltado hasta su mesa, en el exclusivo salón VIP. Allí lo espera el representante de futbolistas Gustavo Mascardi. El tema será el pase del delantero Marcelo Salas. Pezzotti quiere llevarlo de River a la Juventus. Mascardi pone el precio.

A menos de cinco metros, un grupo de chicas de 20 años se deja fotografiar sus ajustadas curvas. El fotógrafo suspira. Y no por las chicas. Está preocupado porque desde hace dos meses trabaja la misma cantidad de horas para ganar menos dinero: los famosos no quieren salir a la calle. Y entre las 1.400 personas que ahora exprimen los 2.500 metros cuadrados de Buenos Aires News no brilla ninguna estrella. En la pista no cabe un mosquito, pero al VIP le falta voltaje: algunas modelitos nuevas, otras pasadas de moda y un puñado de chicos con más apellido que méritos no le cambian la vida a nadie. Y los empresarios —que los hay y en cantidad— todavía no tienen programas de televisión.

Cotizado en una cifra próxima al millón de dólares, Buenos Aires News apostó desde el principio a la presencia de notables como estrategia comercial. Aunque la mayoría de los famosos no paga lo que consume, las caras conocidas funcionan como un anzuelo para los flashes: una modelo festeja su cumpleaños, una marca de jeans lanza un nuevo producto, una cerveza promociona una fiesta. Publicidad para todos y contentos. La consecuencia es simple: el lugar se pone de moda y la facturación aumenta. El sistema funciona y ponerlo en práctica no parece ser un pecado.

En solo un año, por el VIP de Buenos Aires News han pasado, además de Madonna y Maradona, un ejército de figuras. Y aunque ahora muchos famosos prefieran quedarse en casa mirando la tele, sus dueños apenas admiten haber sufrido el golpe: la cantidad de gente disminuyó, pero ellos dicen que no vale la pena pasarlo a números. Aunque acreditan haber sentido la onda expansiva generada por la detención de Guillermo Coppola, aseguran que la única respuesta fue incrementar la inversión publicitaria y aumentar la oferta de espectáculos. Juran que el barco navega. Y que navega bien.

La estrategia comercial incluye la visita de famosos. Por su VIP pasaron desde Madonna a Diego Maradona.

El programa para los simples mortales —que no incluye flashes ni champagne libre— abre a las diez de la noche y ofrece un paquete casi cerrado: seis horas de entretenimiento intenso, durante las que se puede comer, beber, bailar y conversar sin salir del lugar. El tipo de público es bien definido: gente de buen nivel económico, no menor de 25 y no mayor de 50 años.

La carta del restaurante News Café —una selección de platos locales e internacionales— ofrece salmón del Pacífico y cordero patagónico, por citar solo dos títulos que, cada noche y desde hace un año, comparten cartel con los mejores vinos. Los camareros son correctos y hablan en voz baja. El poderoso jefe de seguridad apostado en la puerta parece aún más poderoso dentro de su impecable ambo negro. Adentro hay siete más.

El complejo invita, además, a otros tres lugares. Y todos dan a una misma terraza al aire libre con una pileta de natación en el centro. El restaurante Gitana tiene una carta sencilla y coqueta —30 pesos por persona— condimentada con espectáculos flamencos. A su lado, la discoteca Partagás funciona como un living: música latina y una selección de tragos que, además de los favoritos —cerveza importada y champagne con hielo—, incluye desde el martini seco hasta el bloody mary. La Barba de Fidel, un bar de inspiración londinense y espíritu rocanrolero, ocupa el último arco: el combustible favorito es el bourbon americano, el juego es el billar y la música son los primeros Rolling Stones.

El jueves es el día clave: como no todo el mundo puede circular sin tropezones hasta las cinco de la mañana —“hace falta aclarar que el viernes para muchos es un lunes lleno de esperanza”—, hay menos gente y, por lo tanto, tiene un aire más exclusivo. Jueves, entonces, es el día en que en la pista se codean muchachas vestidas para la guerra y muchachotes de traje y corbata, chicas de barrio que buscan jugar un rato y fulanos con aire de importancia. Esta noche, sobre la pasarela montada sobre la pileta, habrá varios shows: una mujer cantará jazz, cuatro chicas bailan tap y dos muchachitas atrevidas y eléctricas se moverán al ritmo de una música inocente agitando girasoles. Y la gente escuchará todo con la misma atención. El atractivo de Buenos Aires News es ese: de todo, mucho y en pequeñas dosis. Como si fuera un shopping de la diversión, un parque de atracciones nocturnas atendido por un ejército de cien empleados.

Ahora mismo, en el centro de la pista, una chica con un Che Guevara tatuado diez centímetros arriba de su corazón conversa con un tipo algo estropeado, enemigo de las bebidas sin alcohol. Y un poco más allá, un hombre de unos 35 años soporta por única vez la extrema imaginación de su banda de amigos. Se casa. Y por eso lo suben al escenario y gritan su nombre a tal volumen que resulta ya imposible entender lo que dicen. Después lo intiman a bailar una poco sabrosa pieza de Ricky Martin. La gente celebra. Los patovicas se ponen alertas. Sus amigos aclaran que el tipo es un respetado médico deportólogo y que se casa con una bailarina. Recién entonces se entiende por qué el doctor luce con tan poca dignidad un vaporoso tutú de gasa blanca.


#ArchivoPIETRO: Gerardo Romano a corazón abierto en el circo Romano (1996/1997)

 

Trancripción de texto por ChatGPT

CÁMARA INDISCRETA “A CORAZÓN ABIERTO”

En el circo Romano

Durante cien funciones Gerardo Romano se puso, literalmente, en la piel de los nueve personajes que habitan en su unipersonal “A corazón abierto”. Luego de cuatro meses, conquistó a los 43 mil espectadores que lo vieron. Como suele suceder con sus obras, la polémica no estuvo ausente. Hasta el mismísimo presidente de la Nación se quejó por el tono crítico de los textos. Tres de esos textos fueron escritos por él mismo. Los otros son de Jorge Guinzburg, Griselda Gambaro, José Pablo Feinmann, Atilio Veronelli, Claudio María Domínguez y Susana Torres Molina.

Marginales, prostitutas y chicos solitarios, todos sus personajes hablan de la discriminación. A los 50 años y con el corazón todavía abierto para el amor, Gerardo festejó el éxito con una comida mexicana y sus amigos más íntimos.

Epígrafes:

  • Gerardo interpreta nueve personajes, entre ellos, una “chica de la calle”
  • Romano, en plena transformación
  • Un brindis con agua mineral y entre amigos

(Foto: maquillaje caracterizando a Gerardo Romano para uno de los personajes del unipersonal).



Mes del Orgullo. Orgullos y Raros: Asfalto de Renato Pellegrini


En 2012 compré parte de la Biblioteca Personal de Renato Pellegrini. Fue casi por casualidad. Y fue costoso. 

En Archivo tengo buena parte de esos libros y otros estan colocados a la venta en Libreria Ay, Constanza!!! que es la libreria del Archivo. En ese lote, había repetidos, algunos firmados, dedicados por el o por su esposa. 

Consultas por alguna de esas primeras ediciones: bibliotecalgttb@gmail.com

La historia de como di con los libros y toda la info sobre Ediciones Tirso y sus autores en:

https://bibliotecalgttb.blogspot.com/search?q=renato+pellegrini



#ArchivoPIETRO: EDDA DÍAZ: GASALLA JURO QUE NO ME DARIA MAS TRABAJO (1996)

 

TRANSCRIPCIÓN DE TEXTO CON GEMINI IA

 

EDDA DÍAZ: "GASALLA JURO QUE NO ME DARIA MAS TRABAJO"

1996, REVISTA AHORA 

Columna 1

Próxima a cumplir treinta años en el espectáculo, Edda Díaz —una de las precursoras del café concert, junto a Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle— volvió al género donde se hizo famosa interpretando delirantes y tiernos personajes. Desde hace pocos días, en la flamante sala Plateada del Tabarís protagoniza el music-hall "Haceme bolsa", con Sandy Brandauer y Rubén Celiberti. Su nombre, sin lugar a dudas, marca un capítulo fundamental en la historia del "show bussines" local.

—¿Qué pasa en la vida de un actor cuando no trabaja? —Una se pone mal. Cuando una actriz no trabaja —y yo hace un tiempito que no lo hago— vive de ilusiones… (risas). Te vas arreglando con tus ahorros, pero la plata se me está yendo. Con esta temporada teatral espero poder juntar algo de plata.

—¿Vivís con lo justo? —En los tiempos que corren, vivir con lo justo es un logro para un actor y para cualquier argentino.

—Hace dos años ganaste el ACE a la mejor actriz. ¿De qué sirven los premios? —Son una gratificación y un reconocimiento. Pero nada más.

—¿No sirven para pedir más dinero a la hora de firmar un contrato? —En Hollywood, un Oscar te puede hacer vender mejor. Pero la Argentina no es Estados Unidos.

—¿Qué pasa con vos y la televisión? —Eso quisiera saber yo.

Columna 2

Habría que preguntarles a los productores por qué no llaman a Edda Díaz.

—¿Tenés representante? —No. Me represento sola. Y eso es demoledor, porque no sirvo para venderme.

—¿Por qué? —Por mi ego. Yo soy una diva, una estrella que en el firmamento artístico brilla sola con destellos áureos… (carcajadas). Hablando en serio, no sirvo para ir a golpear puertas. Siempre me llamaron. Pero ahora no sé lo que pasa. Si la cosa sigue así, no sé lo que voy a hacer. A lo mejor un día, si los productores siguen sin acordarse de mí, voy a publicar en un diario: "Actriz con experiencia se ofrece para algún laburito". Pero no sería original, eso ya se le ocurrió a Bette Davis hace muchísimos años. A lo mejor hago una huelga de hambre o me ato al Obelisco.

—¿Qué pensás de la actual televisión? —No sabría qué responderte porque no la miro.

—¿No ves el programa de Antonio Gasalla? —No estoy viendo nada, te lo digo en serio. En los últimos meses me la pasé preparando este nuevo espectáculo. Pero estoy segura de que lo que hace Antonio tiene que ser bueno. El es muy talentoso.

—¿Gasalla no te convocó para trabajar? —Hay gente que no me quiere para trabajar. Antonio me dio oportunidades para promocionar mis espectáculos en su programa. Pero hace muchos años él se juró que conmigo no iba a trabajar nunca más. Esto no es una infidencia, porque en el libro

Columna 3 (Recuadro inferior)

de memorias de Enrique Pinti está escrito. Un día Antonio se cruzó con Enrique y le dijo: "Con Edda no quiero trabajar nunca más, porque si no siempre voy a ser el segundo". Carlos Perciavalle, en cambio, fue más generoso. Cuando tenía su programa, yo fui la única a la que dejó que tuviera un monólogo.

—Si un productor los convocara otra vez a los tres para hacer un espectáculo, ¿qué le dirías? —A mí me encantaría trabajar con los chicos. Pero eso es casi un imposible. Si nos volvemos a juntar sería un milagro.

Texto al pie de la foto central

Después del estreno de "Haceme bolsa", su nuevo music-hall, Edda Díaz afirma que el humorista no le permite participar en su programa: "Antonio le dijo a Pinti que si me dejaba actuar, siempre iba a ser mi segundo".

Columna 4

—Dorys Lessing, la famosa ensayista, alguna vez escribió que a los artistas que surgieron en la década del '60 nadie los pudo igualar…

—La nuestra fue una generación irrepetible. En los sesenta surgimos todos: Antonio, Carlos, yo, Marilú Marini, Nacha Guevara, Enrique Pinti, Les Luthiers… Los que surgimos en esa década sentíamos que desde nuestra trinchera íbamos a salvar el mundo.

—¿Y qué pasó con ese mundo? —Hace tres años me encontré en Salta con Virginia Lago. Con ella compartimos muchos sueños en aquellos días. En un momento nos miramos y nos pusimos a llorar. Cuando volvimos a mirarnos a los ojos nos dijimos: "¿Qué nos hicieron? ¿Qué nos pasó?". Me sorprende que ahora los de treinta años también dicen: "¿Qué nos hicieron?". Yo creo que no nos hicieron nada. Dios sabe por qué hace las cosas.

—¿Vos te identificás con los jóvenes que mostraba "Tango feroz"? —En los ideales, totalmente. Nosotros íbamos a cambiar el mundo. La generación del sesenta inventó el mito de la juventud. Nos hicimos un lugar. Teníamos el desparpajo y las ganas. Pero lamentablemente fallamos.

—¿Creés que la generación que hoy tiene veinte años puede tomar la posta que dejaron ustedes? —No esa posta, sino otra. Yo quisiera que los jóvenes, en vez de mirar con tanta nostalgia esa década, se proyectaran al 2000 o al 2020. No es bueno mirar para atrás. Ellos tienen que crear sus propios ídolos.

Columna 5

—En una generación que no tiene referentes a la vista, ¿sentís que el subcomandante Marcos es el "Che" Guevara de los '90? —Yo todavía creo en las utopías. Puede ser que Marcos sea el "Che" de los '90. Aunque México es como otro mundo. Es sinónimo de la revolución permanente. Ellos, quizá por la presión que tuvieron toda su vida de su vecino Estados Unidos, sueñan con un país justo donde no haya tanta miseria, donde el noventa por ciento de la población no viva en esa pobreza atroz. Los argentinos no tienen el amor por el país que poseen los mexicanos.

A. V.


#ArchivoPIETRO: Ni piel ni hueso por Isabel Sarli (1997)

 


Ni piel ni hueso

por Isabel Sarli

Las modelos hoy en día son bolsas de huesos. No tienen nada por delante ni por detrás. Uno escucha que les dicen "estás hermosa"... y por ahí tienen una carita linda pero de cuerpo son piel y huesos. No sólo se enferman ellas sino que enferman la vista de uno, porque son esqueletos que caminan. Yo tuve este problema con mi hija, Isabelita, que me adelgazó como 14 kilos. ¡Hasta llegó a bajarle la presión porque no comía nada! Hablé con ella y, por suerte, reaccionó. Yo nunca fui delgada y, sin embargo, jamás me sugirieron que adelgazara. Incluso en el 55 fui elegida Miss Argentina y llegué a estar entre las 15 finalistas del certamen mundial. Creo que la modelo inglesa, Sophie Dahl, tendría que servirles de ejemplo a las chicas con su cuerpo curvilíneo. Créanme, los hombres no quieren mujeres esqueléticas. Les resultan de lo más desagradables, están cansados de verlas así. Esto es cuestión de los señores de la moda, que parecen enemigos de las mujeres. A lo mejor a ellos les parece que la ropa cae mejor "con una percha en el escote", como decía el tango. Pero eso no es la esencia de lo femenino. Yo estoy totalmente en contra de esta tendencia. Me parece peligrosa.

NOTA DE #ARCHIVOPIETRO El texto de Isabel Sarli aparece en el contexto de una nota de la revista Viva de Clarín a propósito del siguiente episodio

POLÉMICA EN ESTADOS UNIDOS

Razones de peso

La actriz Alicia Silverstone, de apenas 19 años, apareció en la última entrega de los Oscar con unos kilitos de más y, al día siguiente, su peso excesivo fue el bocadillo preferido de la revista Entertainment Weekly. Joel Schumacher, que la dirigía en Batman y Robin, se indignó: "¿Qué hizo esta chica de malo? ¿Comer algunas pizzas?". Sí. Pero muchos americanos empezaron a cansarse de compararse con los patrones irreales que proponen las revistas de moda, la pantalla y las vidrieras. Pruebas al canto. Laura Fraser publicó un libro titulado Perderlo: la obsesión americana con el peso y la industria que se alimenta de ella. Y fue un éxito editorial. Cuando un periodista le planteó el tema, Callie Khouri, guionista de Thelma & Louise, protestó: "Cuando describo una actriz protagónica nunca especifico si es gorda o flaca, porque de todos modos los productores van a elegir una flaca". El director de las series Melrose Place y 90210, vitrinas de cuerpos perfectamente torneados, se defendió: "La gente siempre miró cine y televisión para crear sus mitos". Sin embargo, Nancy Friday, autora de El poder de la belleza, lo desmintió: "La gente se desespera por estar cerca de quienes se sienten cómodos en su piel". Una estadística reveló que el 25% de lo que las mujeres invertían en ropa estaba destinado a comprar talles superiores al 46. Alertas al fenómeno, las diseñadoras Ellen Tracy, Anne Klein y Eileen Fisher adaptaron sus modelos a talles grandes. En febrero, la revista norteamericana Mode lanzó los 250.000 ejemplares de su primer número cuatrimestral. Dedicó su nota de tapa a las gorditas, con tanto éxito que decidió aumentar la circulación a 360.000 y editarla mensualmente. Y ya existen optimistas que vaticinan que Hollywood retornará a los días pre-Twiggy, cuando mujeres como Marilyn Monroe, Jayne Mansfield y Jane Russel no eran simplemente aceptadas: eran adoradas.

Los rollitos del éxito. A principios de mes, la primera tapa de la revista Mode causó furor.




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