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20/6/26

#ArchivoPIETRO: Las recetas de Neil Simon no le sientan a Carmen Maura (1997)

 

E S P E C T Á C U L O S

Las recetas de Neil Simon no le sientan a Carmen Maura

La actriz española, con acento ibérico pero voseo porteño, no se luce del todo como protagonista de la comedia "Bienvenida a casa", del rey de Broadway.

BIENVENIDA A CASA (del original "Gingerbread Lady"), de Neil Simon. Versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino. Con Carmen Maura, Gabriela Acher, Jorge Suárez, Erica Rivas, Pablo Cedrón y Francisco Pesqueira. Escenografía de Alberto Negrín. Luces: Jorge Pastorino. Vestuario: Mini Zuccheri. Asistente de dirección: Roberto Cánepa. Dirección general de Oscar Martínez. En la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza, Corrientes 1660, viernes a las 21, sábado a las 20.30 y 23 y domingo a las 21.


(Por Hilda Cabrera) En esta obra dramática con apariencia de historia verdadera, todo queda en familia y en la superficie. Es otro producto de las recetas del neoyorquino Neil Simon, que prescriben no demorarse demasiado en un tema, situación o estado de ánimo y matizar los conflictos –aun los más penosos– insertando algún gag o un retruécano, no importa si ingenioso o pavo. El tema es colocarlo en el momento oportuno para que suene a astucia. De ahí las frases "vino sentada en el taxi todo el camino", "en los años que te conozco nunca te vi la cara", "¡salí, me vas a desorientar las hormonas!", y "no estoy en pedo, no estoy en curda; estoy emocionada". Se trata de no cansar al espectador, no permitir que se adormezca en la butaca.

En ésta su segunda dirección (la primera fue Humores que matan, en el '96), Oscar Martínez respeta esos saltos, que los actores ejecutan aferrados a todo tipo de clichés y convenciones propias del teatro comercial. La saturación llega a su punto través de su personaje (un actor frustrado y "homosexual deprimido") conmovió a buena parte de la platea la noche del estreno para invitados y prensa con una desbordada representación de la angustia en que cae el actor ("joven promesa más vieja del teatro" por los continuos rechazos sufridos) al enterarse de que su papel fue entregado a otro. La secuencia permitió a Suárez (actor, entre otras obras, de Calígula y Volvió una noche) demostrar recursos que mostró su Ricky en la escena que abre el espectáculo, calco de la que el actor interpretó el año pasado en Trátala con cariño, de Oscar Viale.

En el polo opuesto a esa desmesura, la española Carmen Maura –que conserva aquí su acento pero adopta el voseo– languidece sin encontrarle el hilo a la Eva que regresa a la casa después de permanecer internada en una clínica de rehabilitación para alcohólicos. ¿Cómo creer en el desparpajo de esta ex cantante pop, trasplantada a la versión Meara del original ("la dama de jengibre") es en esta traslación una cupletista de cuarta a la que Maura no consigue hacer creíble. La admirada intérprete de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? y de otros filmes de Pedro Almodóvar no logra aquello que es fundamental en el modelo instaurado por Simon: identificar al público con las aspiraciones y los fracasos de los personajes, sobre todo con esas torpezas mínimas que sirven de disparador a una sarta de gags para el autor de Perdidos en Yonkers.

Como los demás personajes de Bienvenida..., Eva se encuentra en un callejón sin salida, pero nadie en la platea sufre por ello. Los otros atrapados ("me agrada escribir acerca de gente atrapada", reconoció alguna vez Simon) tampoco resultan creíbles: la hija adolescente que intenta reconciliarse con su madre alcohólica y ninfómana, papel que encarna Erica Rivas (actriz en el televisivo De poeta y de loco), y el amante de Eva (Pablo Cedrón, actor en El caso Piniataro Sánchez en teatro y Modelos 90-60-90 en televisión). Completan el elenco Francisco Pesqueira (en una breve intervención) y la eficaz Gabriela Acher, en el papel de la elegante y pizpireta Gaby.

El conflicto emocional entre madre e hija –epicentro de esta comedia escrita en 1970– no es aquí retrato de nada, aun cuando se hable de compromiso entre una y otra. La convivencia familiar y conyugal es un tema legendario en Simon. Fue un hit en Descalzos en el parque, escrita en 1963, en una década en la que el off-off-Broadway (más radical que el simple off) surgía no sólo como reacción al concepto de que el arte es el producto de una sensibilidad única, universal, sino también como protesta a la industria del entretenimiento, de la que Simon es parte.

[Texto de la columna derecha, junto a las fotos]

Jorge Suárez, Gabriela Acher y Erica Rivas rodean a Carmen Maura, la estrella importada. La puesta de Oscar Martínez se aferra en demasía a los clichés del teatro comercial.

Pagina/12 - Sabado 5 de abril de 1997



Mejorada con Gemini IA



#ArchivoPIETRO: Federico Klemm La cultura bien entendida tiene rating (1997)


Transcripción de texto con Gemini IA


T E L E V I S I Ó N

La cultura bien entendida tiene rating

Un canal dedicado exclusivamente a la actividad cultural figura entre los favoritos del público de todo el país.

(Por Patricia Chaina) "Para alguien de Buenos Aires es normal pasar frente al Colón todos los días, y conocer de memoria ese edificio. Para alguien que vive en Catamarca no, y quizá nunca venga aquí ni pueda verlo." Fernanda Rotondaro, productora ejecutiva de Canal Arte, explica así una de las premisas que sostienen a un canal de cable dedicado enteramente a las manifestaciones artísticas de la cultura, que logra ser intermediario, difusor y al mismo tiempo generador de hechos artísticos. Esto abre al público masivo reductos frecuentados por elites y permite desarrollar nuevos conceptos de arte, diseño e imagen.

"Canal Arte. 24 horas de cultura y espectáculos", reza el slogan que superpone fotos de Olmedo y diseños de Picasso. Con música de Laurie Anderson y colores brillantes no es difícil que la presentación resulte atractiva. La programación mezcla especiales sobre la vida de Albert Einstein, relatos de Marguerite Duras sobre El amante e Hiroshima mon amour, subtitulados, fragmentos de ópera, anécdotas de filmación de actores nacionales y hasta producciones especiales en que se logran especies de autobiografías de figuras como el escritor Adolfo Bioy Casares o el cineasta Adolfo Aristarain. La clave, dicen los responsables, es el armado de una programación que se nutra del arte para hacer de la televisión un espacio donde la creación no sea una actitud sólo pensada para favorecer las apetencias del mercado.

Cuando todavía era una franja horaria en la programación del cable —"Artecanal"—, una encuesta sorprendió al indicar con sus resultados que "el arte interesaba más de lo que parecía", recuerda Federico Klemm, que desde hace cuatro años tiene en el aire su programa "El banquete telemático". Entonces, continúa, "se apostó al desacartonamiento, en el sentido de la solemnidad, y así el canal, por su variedad de expresiones, se convirtió en una propuesta única en su tipo en la televisión latina".

En menos de un año de su aparición, el que hoy se autodefine "Canal A", y subraya "con acento en el arte", es una de las propuestas más solicitadas por los operadores de cables del interior del país. Construyó un espacio con identidad propia en imagen y contenido y a los seis meses de su lanzamiento subió al satélite y llega desde Argentina al sur de México. Si bien cuando nació no tenía una estética definida, ésta maduró con el tiempo, sobre la idea de romper la concepción de que "el cable equivale a cosas enlatadas", explica Karina Castellano, productora general del canal. Claro que lograrlo fue una lucha. "En el cable argentino se había desvirtuado la idea de los contenidos sustanciales. Un tipo hablaba media hora delante de un helecho y eso era el programa. No importaba que fuese viejo el material ni que se repitiera lo mismo en meses de pantalla, por eso pensamos en producir material, jugar con la imagen y no repetir rubros que ya tenían pantalla propia como el rock, el tango o las propuestas infantiles." Aunque pueden verse cuentos infantiles clásicos interpretados por personajes como Mick Jagger o Joan Collins, programas de rock como "220" y entrevistas a bailarines de tango como Milena Plebs y Miguel Angel Zotto.

El canal consolidó un espacio para las propuestas del rubro —nacionales e internacionales— que se desarrollen en el país (ver recuadro). Y en marzo de este año se animó a reformular el estilo de programación del cable proponiendo una rutina de repeticiones diarias —tres horarios fijos por día para el mismo programa— donde los mejores programas de la serie se repiten el fin de semana. "Si no la gente pesca el programa, no lo busca. De esta manera, se acostumbra al televidente a ubicar su programa favorito y se genera un hábito", aclara Castellano. En esa estructura "Enterarte", el noticiero diario con datos sobre una presentación de Diego Frenkel o un ciclo cine finlandés, se convierte en columna vertebral. El tratamiento de las noticias, nacionales e internacionales, es austero y conciso. Buscando, además, perfilar programas con estilos propios se permiten la experimentación. Ciclos como "Nuevas tendencias" muestra experiencias innovadoras de teatro y danza, y se realiza enteramente en exteriores. "El Fantasma" concreta una entrevista entre los escritores y sus lectores, en la Sala del Tesoro de la Biblioteca Nacional. "Museos" propone recorridas por los museos del país, con una ajustada locución de Leonor Benedetto. Y los espacios de teatro tradicional alternan puestas como el estreno de La gaviota, de Chéjov, con ciclos como "Todo Teatro", donde se ven las experiencias de grupos del interior del país.

[Recuadro inferior]

La hora de competir

Los canales de arte nacionales comienzan a competir. En 1995 apareció Bravo, una producción de VCC. En 1996 Canal Arte, de Cablevisión. Y ese mismo año llegó Film & Arts, una prestigiosa señal norteamericana. Pero si bien los dos primeros se abastecían al comienzo con altos porcentaje de emisiones extranjeras —70% en el caso de Bravo y 50% en Canal "A"—, en esta temporada algo cambió. Ante el avance de Canal A en cuanto las producciones nacionales, Bravo firmó contratos por un millón de dólares con empresarios teatrales para emitir obras exitosas de la cartelera porteña, El infierno del Pinti, Esperando a Godot, El diario de Adán y Eva, Luca vive, o Boster Kirlok. Con eso, se propone disputar el liderazgo de un segmento que comienza a moverse en el mercado televisivo.

[Texto de la columna derecha, junto a la foto]

El inefable Federico Klemm, inmortalizado por varios programas de aire por sus furcios, es una estrella de Canal Arte.

En estos momentos hay tres señales en el rubro y han empezado a competir fuerte por el mercado.

Pagina12 - Sabado 5 de abril de 1997


El Varón en Papel: José Luís Rodriguez "El Puma" velludo y aceitado

      El Varón en Papel

Archivos curados por Pietro Salemme Silvert

En algunos casos cuento con los archivos fisicos completos, disponibles para su venta o fotos sin marca de agua. Info: bibliotecalgttb@gmail.com 

Mira las actualizaciones de esta sección en https://bibliotecalgttb.blogspot.com/search/label/El%20Var%C3%B3n%20en%20Papel

Una sección dedicada a rastrear cómo la prensa gráfica construyó, exhibió y transformó la imagen masculina a través de las décadas. Fotografías de famosos, desconocidos, ídolos populares, figuras mediáticas y hombres anónimos conviven en este archivo visual donde el cuerpo, la pose, la moda, el gesto y la mirada revelan los modelos de masculinidad de cada época.

Entre revistas, diarios, policiales, espectáculos, deporte y cultura popular, El Varón en Papel propone leer la historia de los hombres no solo como fueron, sino como fueron mostrados.

Metodología: Las Fotos son tomadas de diversos archivos con los que trabajo. Algunos completos, otros incompletos. De alguno tengo fechas de otros no. El registro en digital puede ser a traves de scan o camara. En algunos casos uso IA para mejorar la calidad.

En esta entrega: José Luís Rodriguez "El Puma"


1991. Lo que marcaría la década comenzaba a asomar. El living de Susana Gimenez sería la antesala a las fiestas mas raras (y algunas siniestras) que viviría el país. Las fiestas de los 90s con sus personajes extravagantes. Y la fiesta Menemista, estanque de frivolidad, supersticiones, tragedias, peligros y espejo de una estabilidad y de una libertad que no era tal. 
En la prensa y la publicidad, el amarillo se usa para llamar la atención de inmediato. Se asocia con alerta, urgencia, impacto visual, ofertas y titulares sensacionalistas. En esta tapa de "Antena" ese amarillo nos instala estratégicamente con mensajes que prometen estrategias para ganarle a la inflación reconociendo negocios y aprendiendo recetas. Y nos desafía a pagar en unos pocos Australes que ya estaban viviendo sus últimos meses de vida y valor ante un escándalo en dólares adjudicado a Mirtha Legrand. 
El azul y el celeste, asociados a la confianza, la cercanía, lo popular y lo patrio ponen en el mismo plano a las drogas que llegaron antes a las escuelas ("a pesar del paro") que a los boliches que años después venderían botellas de agua a precios de champagne, y a los remedios homeopáticos. Las ciencias ocultas siempre estuvieron presentes en estas publicaciones, pero con el diario del lunes, sabiendo que en la historia del Menemismo, "la bruja de Menem" es un personaje, no deja de ser premonitorio. 
Y llegamos al recuadro en verde, tan asociado al bienestar y lo light con un personaje que le dará a la "fiesta" parte de la banda sonora de la década: José Luís Rodriguez "El Puma". 
Los 90 fueron también la década light: una cultura obsesionada con el cuerpo, el consumo y las soluciones rápidas, donde convivían la homeopatía, las dietas milagrosas, el fitness, la farándula y la promesa de una vida mejor al alcance de la compra adecuada. Sin embargo, esa imagen convivía con fenómenos mucho menos "light": privatizaciones, desempleo, desigualdad creciente, VIH/Sida, violencia policial, escándalos políticos y profundas transformaciones sociales.

El cuerpo masculino comenzaría poco a poco a estar mas presente de una u otra manera. Ya no era 1985 con el "Desnudita es mejor" de Divina Gloria, era 1991 con un Puma "desnudito" contando sus secretos sexuales. Cuerpo aceitado, bronceado, axilas y vientre velludo y una zunga blanca como epicentro del espectáculo. 

Hago un salto en el timpo, y voy a 2019. El cantante y actor mexicano Vicente Fernández Gómez, apodado Chente o el Charro de Huentitán afirmó en un programa de televisión que rechazó un trasplante de hígado porque no sabía si este provenía “de un homosexual o un drogadicto”. Consultado sobre estas declaraciones, El Puma responde “[Fue] un mal momento de Vicente; quizás no quiso decir eso o andaba medio alegre”, retomó nuestro entrevistado. “Lo conozco desde hace muchos años y sé que es un hombre íntegro, bondadoso. Los órganos no tienen sexo; lo que nos identifica como hombres y mujeres es la parte reproductiva. Los donantes salvan vidas, vengan de donde vengan y sean lo que sean”. (Fuente de las declaraciones)

A la distancia, Susana y los Susanos parecen aplaudir embelesados al Puma haciendo abdominales semidesnudo. 

Pietro

En la otra cara de esta tapa, un poster en blanco y negro de Humphrey Bogart




19/6/26

Mes del Orgullo. Orgullos y Raros: El Muro de las Ausencias (2011)

 


En la gacetilla a las Jornadas Carlos Jauregui de 2011 en las que pariticipe siendo parte de la inauguracion de la Plaza Carlos Jauregui, se anunciaba El Muro de las Ausencias de este modo:

   Instalaremos el El Muro de las Ausencias
una tela blanca de 4x2 metrso que será completada con alegorías, flores, escritos, fotos
(que luego será retirada y donada a la Biblioteca LGTTBI Oscar Hermes Villordo / #ArchivoPIETRO) en recuerdo a los activistas LGBT fallecidos/as.
En este espacio del MURO, haremos un homenaje a nuestros compañeros Juan Castro y Fernando Peña, y a la inolvidable Martha Ferro, tres periodistas de raza e integrantes de nuestra comunidad.
También a Batato Barea, Daniel Retamar, Nadia Echazú, Mocha Selis, la Pochocha, Pedro Cutuli y muchas y muchos más.

Si queres saber mas sobre estas Jornadas:


Porno Arte Fuera de Contexto: La foto casual

 PARA VER COMO SE ACTUALIZA ESTA SECCIÓN INGRESÁ EN https://bibliotecalgttb.blogspot.com/search/label/Porno%20Arte

 Comencé esta sección en X https://x.com/ArchivoPietro Aunque en realidad la inicié desde la primera vez que empecé a ver porno en internet. En sus albores, cuando las te conectabas a través del teléfono. De lo que veía y me llamaba la atención por alguna razón estética incluso "bizarra" las guardaba en una carpeta diferente. 

 Cuando comparto estas fotos, las pienso dentro de una galeria de arte, de un museo. Enmarcadas. Lo que voy a hacer es compartir ese "poner el el ojo". 

 Crecí formandome artisticamente en diferentes ramas, de manera autodidacta y academica. Y también he seguido el desarrollo del porno. El porno es un arte mas. La vulgaridad, a veces, también. 

 Hoy, a mis 50, veo todo de otro manera. Cada tanto me hago preguntas sobre el arte. Siempre se trata de la mirada del otro, que haya aunque sea un espectador. Luego esta la legitimización y el sistema que crea espacios donde enmarca la obra y al artista. Esto ultimo quiza sea ya obsoleto, arquelogico, costumbre. Porque quiza me cruzo con un arbol que por  algun motivo generó una forma diferente y eso puede ser arte (sin artista humano) o pasar por una casa y ver un diseño en una maceta y tambien puede ser arte. De hecho la Historia del Arte valida lo impune del Arte.


Porno Arte Fuera de Contexto: La Foto Casual

curadas por Pietro Salemme Silvert



En esta ocasión son dos imágenes. En ningún caso conozco las fuentes. Y pertenecen a personas diferentes. Tal vez podría ingresar en la categoría "male living spaces". De la primera puedo decir que hurgando en la web se la atribuyen muchos "perfiles fantasma". Estas fotos espontáneas siguen funcionando como máscara para muchos fantasmas virtuales. Y también de inspiración para fotografos profesionales. Porque construir esa espontaneidad no es simple. Algunos lo consiguen a la perfección. 

Es posible que estos muchachos hayan armado su propia escena y colocado el temporizador de la camára. Pero también es posible que haya detras del foco una persona que eligió capturar ese momento intimo. 

Espacios masculinos. Espacios con hombres. Hombres en espacios.  

Pietro


18/6/26

#ArchivoPIETRO: Casi como una religion por Federico Klemm

 

Transcripción de Texto por Gemini IA
Digitalizacion y mejora del scan con ChatGPT

Casi como una religión

Por Federico Klemm (*)

Buenos Aires, aunque no suene bien decirlo, es un gran receptáculo del espectáculo. Esta ciudad absorbe los grandes movimientos de arte, las obras líricas, la danza, el cine, el teatro de otros países. Existen casos aislados de un movimiento inverso, pero de ninguna manera dan lugar a pensar que el nuestro sea un país de exportación de cultura.

Así como a la Argentina se la podría catalogar de país gauchesco, Estados Unidos es un país de cowboys, con una emigración que lo ha transformado y ha convertido a Nueva York en una ciudad cosmopolita con mayor o menor suerte. Evidentemente, el centro del arte no fue ganado por inteligencia, sino por el mercado. La economía americana ha derrumbado todos los mercados posibles gracias a su eficiencia como centro financiero y comercial. Y el circuito mundial del arte se dio cuenta de que está trabajando para Christie's y Sotheby's de Nueva York, y las galerías de esa ciudad. Y por más que otros piensen lo contrario, Nueva York es la capital del arte mundial, mucho más que Los Angeles, Chicago, Tokio, Singapur o Londres. Es cierto que París es un centro con mayor peso cultural desde el punto de vista de la historia y de la tradición, aunque ahora haya sido desplazada. Pero Nueva York es el núcleo.

Para justificarse, muchos artistas argentinos tratan de convencernos de que si les va mal es porque la gente no entiende nada

Estados Unidos tiene la cultura de lo nuevo, pero absorbió gran parte de la antigua cultura universal. Es cierto que tiene varios museos que no son de los más afortunados, pero están ahí, y ahí está el poder. Y es entonces que artistas argentinos como Tomás Clusellas, Guillermo Kuitca, Liliana Porter o Guillermo Conte, entre otros, se han abierto un mercado porque desde acá es imposible exportar. No somos muy creíbles para el mundo, y el mundo nos ignora. La Argentina tiene una cultura propia: todo el mundo conoce y estudia a Jorge Luis Borges, a Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo o a Julio Cortázar, pero la pintura es más elitista que la literatura. Y lo cierto es que para poseer cuadros se necesita mucho más dinero que para poseer libros.

Aquí hay talentos aislados, que tienen que ir a luchar a los grandes centros de arte, tienen que hacerse el nombre en esos lugares y pertenecer a ellos. Es difícil mantener la identidad y hacer lo que a uno le gusta. Uno se va adaptando a otras ideas, más globalizantes, a otras culturas, y también a contar con los beneficios y las desventajas de la contaminación. Para colmo, los argentinos tenemos gran capacidad de mimesis con el lugar al que vamos.

Las plantas del trópico se adaptan o se mueren, decía un escritor. Hay miles de artistas que se han ido de acá con mucho talento y han sido totalmente ablandados por el gusto francés. Los franceses todo lo quieren adaptar a una cierta elegancia, tradición y belleza, y en definitiva, arruinan esa cosa fuerte y tremenda que es la carga primitiva, casi carnavalesca, del continente americano. Muchos artistas argentinos, para justificar su falta de éxito, se escudan en el hecho de que no tienen suficientes libros publicados, o de que no se les ha hecho una amplia publicidad y han tenido que trabajar en forma bohemia. Y tratan de convencernos de que si les va mal es por un castigo de la sociedad o de la gente que no entiende nada. Lo más fácil es decir que el otro no entiende nada. De esa manera no se conforma un país cultural.

A veces, de una manera aislada, los artistas y los promotores del circuito de arte han conseguido algunos récords. Pero esos récords son arbitrarios y azarosos. Son datos que conforman una estadística muy poco consistente, detrás de la cual hay una gran estrategia de mercado que favorece a los grandes imperios del arte.

Actualmente, en Buenos Aires, proliferan los nuevos museos y centros culturales, pero creo que ese fenómeno fue posible a partir de la Fundación Klemm. En su momento, el noventa por ciento de la gente del mundo del arte me desaconsejó que la hiciera, por ser demasiado complicado. Una vez hecha parece todo muy sencillo, admirable y copiable y han surgido fundaciones y proyectos de museos. Gracias a Dios, hemos dado un ejemplo de que no es tan complicado hacer una fundación con condiciones museológicas y con una colección permanente que valga la pena ser visitada.

Hay quienes siguen pintando flores para decorar el living. Me parece bárbaro tener un lindo living. Pero el arte corre por otro lado

Empezamos con la galería que estaba al lado de la actual, también sobre Marcelo T. de Alvear, pero no cumplía con las necesidades culturales que nosotros queríamos plantear. Había espacio nada más que para una muestra o dos, así que abrimos la nueva y decidimos traer a pintores consagrados como Botero, Matta, Andy Warhol, Jeff Koons o Christo. Al mismo tiempo, hicimos exposiciones de arte argentino. La idea era más que nada apoyar a los jóvenes de última generación, que son los que están más al tanto de todo.

Las generaciones pasadas se ataron demasiado a un modernismo que cayó con sus valores éticos-estéticos. La nueva generación de artistas, en cambio, supo aprovechar e incorporar la tecnología ya casi por génesis. Pero se planteaba un gran problema: cómo incorporar a los jóvenes después de Andy Warhol. Exponer a alguien desconocido era como rebajar el nivel de las muestras. La fundación dio paso a los artistas emergentes. Ahora podemos darnos el lujo de mostrar gente de 25 años con el único riesgo y con el único cuidado a tomar de que sean de calidad. Si uno descubre eso, realmente es un placer. Por otro lado, este papel de traer muestras fabulosas lo han tomado el Museo Nacional de Bellas Artes, la Fundación Proa y el Centro Cultural Recoleta, entre otros. No tiene sentido que continuemos un sistema de importación -aunque sea temporario- cuando se puede rescatar artistas a los que se les puede formar una carrera. De ese modo, más adelante, pueden tener un lugar destacado dentro del panorama artístico, de acuerdo con sus condiciones. Es el caso de Luis Lindner, cuya propuesta, aunque discutible, era interesante. Ya el hecho de que resultara discutible era interesante. Pero volviendo al tema central de estas líneas, no me atrevo a decir que, por el momento, la Argentina se pueda transformar de importador en exportador de arte. Sí se puede decir en cambio, que el arte argentino ya está dando cambios muy bruscos que se manifiestan mediante artistas que interpretan plenamente la contemporaneidad y que están a la par de cualquier país del mundo. Pero ocurre que al hablar de cualquier país del mundo parece que uno se refiriera sólo a Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña o Alemania, y el mundo es bastante más grande.

Creo que hay bastante optimismo sobre el arte en general. Esto se manifiesta en el hecho de volver a creer en algo. Hasta hace poco, lo usual entre los artistas era decir: "Yo no miro TV", como un rechazo a los logros tecnológicos, a la globalización. Los nuevos artistas están en una situación de privilegio por el hecho de haberse compenetrado con nuestra época. Los del pasado o los de edad media todavía no creen en los críticos ni en los compradores, sino sólo en sí mismos. Y sin embargo, el circuito del arte lo forman la teoría, el mercado, y el artista. Los galeristas, las fundaciones, los museos, son parte de la rueda. La obra sola, sin teoría o sin crítica, se vuelve medio renacentista. Hoy más que nunca, el arte es una cosa mental. A partir del arte conceptual, todas son como formas de expresión de la inteligencia. Hay quienes siguen pintando flores, o esas cositas para decorar un living. A mí me parece perfecto tener un living decorado, pero puedo comprar flores naturales. No hace falta tenerlas pintadas. El arte corre por otro lado: busca representar al hombre como expresión de ese esfuerzo de vivir y de experimentar. Quiere darle una razón en contra de sí mismo para poder expresar eso que, en definitiva, es la creación. Porque la creatividad dentro de lo artístico se da como un fenómeno superior de la existencia. Es casi como una religión.

(*) Destacado marchand porteño, preside la Fundación Klemm.


#ArchivoPIETRO: Ricky Pashkus "El éxito es continuar"

 

Transcripción de texto por Gemini IA

El éxito es continuar
por Ricky Pashkus (*)
Via Libre de La Nacion, circa 1997

Me dedico a coreografiar y dar clases de danza desde hace muchos años; tengo la gran suerte de poder hacer aquello que amo. Siempre me interesó la templanza con la que los artistas enfrentan la adversidad y el éxito. Aún me llama la atención cómo transitan ese camino plagado de obstáculos, muchos de los cuales están en nuestra propia naturaleza.

También es cierto que conocí gente para la que un primer éxito resonante fue tan paralizante como para otros lo fue un fracaso; no podían continuar.

En contacto con los artistas que tuve y tengo la oportunidad de trabajar y con mis alumnos, fui aprendiendo a reconocer los mecanismos que hacen a la comunicación y a la resistencia que ofrecemos a los cambios (yo mismo tardé varios años en darme cuenta de que mi carrera de actor no era un medio por el cual yo podía expresarme, hasta que recordé que de chico me gustaba bailar y ahí empezó otra historia). Dejar que unas cosas se fueran y aparecieran otras no era sencillo. La generosidad de los grandes artistas, que se exponían vulnerablemente frente a su público, me producía admiración. Veía imágenes de artistas de rock que se zambullían frente a un estadio lleno de gente que los trasladaba en andas. Estaban totalmente expuestos. Sin embargo, al salir, rodeados de guardaespaldas, temían el acoso de algún maniático. Había un tiempo para exponerse y un tiempo para protegerse.

Las preguntas de mis alumnos me obsesionaban: ¿Sirvo para esto? ¿Tendré éxito? ¿Podré vivir de mi profesión? Pocos eran los que podían disfrutar del camino como un fin en sí mismo, había excesiva expectativa por un resultado que, incluso cuando asomaba, ya no alcanzaba.

Continuar: ése era el gran problema. Veía que trabajar sólo en función del éxito era vivir en zona de terremoto, si no iba acompañado este proceso de una verdadera necesidad de crecimiento y aprendizaje.

En algún momento comencé a dirigir y fue mediante los artistas y los alumnos que conocí la valentía de animarse a no saber, a exponer la duda, a gozar y a sufrir en público.

Todo esto me llevó a revisar mi historia: cómo había llegado, aunque a los tumbos, a tener una tolerancia a la exposición y una continuidad en la tarea.

Cuando era chico quería ser famoso. El tiempo fue pasando y las cosas fueron cambiando. Empecé a dudar de mi saber por tener la convicción de que lo que había transitado no alcanzaba para conformar ninguna certeza. Todo era relativo. Simultáneamente, sentía una profunda necesidad de expresarme.

Al tiempo deduje que muchas de las angustias que padecía, sin orden ni dirección, eran sensaciones que llegaban a mi corazón antes de que mi cabeza pudiese elaborarlas. Veía en mí contradictorias necesidades: Quería estudiar y no estudiar. Quería trascender, pero no de cualquier manera, o sí de cualquier manera. Temía no poder vivir de mi vocación.

Fue entonces cuando una voz inteligente me explicó que la vocación no era exactamente el deseo de hacer algo, sino la imposibilidad de dejar de hacerlo. Era un privilegio, pero también un límite. No sería otra cosa que lo que debía ser, aquello para lo que había nacido y tenía una sola obligación, la de crecer.  

No podía ocuparme tanto del don, si es que alguno tenía, sino que debía entrenarme para conducir ese don, lo que con el tiempo comprendí era el verdadero talento. Tolerar, ser paciente, fracasar mil veces y triunfar de modo y de maneras no previstos. Era cuestión de despojarse, ser más frágil, hasta el límite de lo posible. Era cuestión de no saber.  

Mientras trabajaba en forma casi adictiva creando coreografías, vi en otros cosas que impactaron. Un gran amigo, actor, recibió la noticia de que su padre había fallecido en el entreacto de una obra; él continuó interpretándola hasta el final. El trabajo, el estar en el lugar elegido, lo salvaba de la más profunda desesperación. Era el acto amoroso más bello.

Comprendí que la pregunta no era, finalmente, si servía para eso que había elegido, sino si estaba dispuesto a servirlo hasta las últimas consecuencias.

Me explicaron que ejercer mi vocación era lo que hacía de mí un profesional, cosa que por supuesto no implica que no debiéramos estar todos bien pagos por nuestro oficio y no tener que sufrir las terribles penurias que actualmente se viven.

En nuestro país, específicamente en la danza, la gran mayoría de los artistas no está bien remunerada. Sin embargo, algunos continúan y otros no. Hay obras bellísimas, fruto de la perseverancia y obsesión de coreógrafos que contra todo sacan a flote sus proyectos. Por el propio bien y el ajeno, creo que el éxito es trabajar y que trabajar sólo para el éxito es una manera de no querer enterarnos de que somos mortales. Sin duda, el éxito es trabajar y es mejor verlo así para no sufrir por pavadas y sufrir por lo que nos toca. El éxito es trabajar, porque el gran éxito es continuar.

Este es el momento en el que encuentro sentido a aquellas cosas que parecían no tenerlo, y puedo mirar hacia adelante sin saber claramente lo que se viene con algo menos de angustia. El riesgo me asusta y me excita. El alivio es, paradójicamente, saber que no tengo opción. Es el camino. Y creo que cada vez sé menos. Pero al fin y al cabo, quién me quita lo bailado. ■

(*) Coreógrafo

Imagen mejorada con ChatGPT



Mes del Orgullo. Orgullos y Raros: Extraccion de la piedra de la locura de Alejandra Pizarnik - Primera Edición


Extraccion de la piedra de la locura de Alejandra Pizarnik 

Primera Edición 

Sudamericana, 1968


En 2002 al cumplirse 30 años de su muerte, el Municipio de Avellaneda organizó un mes para homenajearla. Hubo una muestra donde se exhibieron objetos de Pizarnik, algunos recuperados gracias al lamentablemente desaparecido Centro Cultural Alejandra Pizarnik. Mi ejemplar también estuvo expuesto. Y fui invitado a cerrar el mes homneja estrenando en el Teatro Roma mi espectáculo "Palabra Desgarrada" inspirado en el universo Pizarnik. 

Mas de Pizarnik en #ArchivoPIETRO (incluso curiosidades como su dni, etc) en https://bibliotecalgttb.blogspot.com/search/label/Alejandra%20Pizarnik



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