En esta nueva sección compartiré nada mas que eso ARCHIVOS INCOMPLETOS.
Cuando compro lotes, colecciones, etc, muchas veces me encuentro con que el dueño eligió recortar y guardar no es lo que yo hubiera elegido, y quiza, justo en una carilla del recorte aparece eso que yo si hubiera guardado.
Notas incompletas, archivos fragmentados. Algo dicen.
GILBERTO LABORDE, ENTUSIASMADO, NOS HABLA DE HECTOR NEGRO.
UN POETA DE ESTA CIUDAD Y SU GENTE
"ESTO ES MUSICA PARA ESTA CIUDAD NUEVA, MUSICA PARA ESTE «JAULON DE BACHE, PARED Y ASFALTO». LA MUCHACHA DE NUESTROS SUEÑOS NO TIENE LA FRIVOLIDAD DEL «MOVETE CHIQUITA, MOVETE», NI EL MUCHACHO DE HOY ES QUIEN «SE SIENTE DEMONIO EN UNA NOCHE...»" NUESTRO GILBERTO LABORDE, ESTA VEZ MUY ENTUSIASMADO, NOS HABLA ASI DE HECTOR NEGRO Y SU LIBRO DE POESIAS.
[Columna izquierda]
Un anochecer. El del último martes... Las antiguas paredes del Viejo Almacén, allá en San Telmo... Un grupo de gente... Gente común, como lo somos todos, o tal vez la gran mayoría... Y un poeta. UN POETA que se llama Héctor Negro... Un muchacho simple, como tantos de los que le caminan las calles a la ciudad... Que le sabe mirar las caras a los que pasan, que conoce el lenguaje de los que se aprietan en los trenes y en los colectivos... Que como nació poeta sólo puede ofrecer el tributo cálido y generoso de su mensaje... "Si canto así —dice Negro— es porque aprendí a cantarse ni en su esencia ni en su mensaje... "Si canto así —dice Negro— es porque aprendí a cantar en un patio con sol, de inquilinato, en donde el verso gris del esperar se arqueaba con los fuelles y los gatos... Bajo la parra yo presentí el lenguaje de la rosa. La mariposa era otra flor errante que me amaba..."".
En ese anochecer del último martes Héctor Negro presentaba un libro más. Un puñado de canciones y otro puñado de poemas, que al cabo también tienen música, que se funden en ese único lenguaje que utiliza para encontrarse con "su gente", con esa gente que siente, que quiere... Así es el título de su obra... "PARA CANTARLE A MI GENTE". Los mismos versos de esa milonga con música de Osvaldo Avena, que ya llevara al disco la voz y el talento de Mercedes Sosa... "Milonga así / para cantarle a mi gente. / De tanto verla olvidada, / le arrimo mi canto, / le doy esperanza. Y aquí se resume la esencia de toda su poesía... La eterna esperanza, el optimismo sin artificios, el mañana que llegará algún día a fuerza de quererlo, a fuerza de pelearlo, a fuerza de juntarnos todos en el mismo sentimiento, de despojarnos todos de ese miedo que fa-
[Columna central - continuación del artículo]
brica prisiones... Así como canta el poeta en su "Mundo Nuevo"... "Caminemos muchacha, por la calle / y no nos entreguemos / aunque esto ya no ande. / Dame el brazo bien fuerte y caminemos / que otro mundo distinto / hoy tengo para darte". ¿Qué es acaso el optimismo? Fraguar la realidad del hombre con el argumento pueril de la alegría elaborada, de la sonrisa siempre feliz, seguir las normas de los filósofos del bienestar, prestar oídos a los fabricantes de horóscopos, sentarse frente al televisor para escuchar todas las tardes el mensaje bullicioso de la señora Valentina, repetir la hueca solidaridad de "la linda gente", o adherirse a la pretendida calidez humana de "un corazón y volvemos..."". ¿O vamos a conseguir la felicidad amorosa cantando "Movete chiquita"? ¿O susurrándole a la muchacha que queremos la procaz concupiscencia de que "Esta noche estoy hecho un demonio"? Sí, el director artístico de la grabadora —a nivel gerencial—, como dice irónicamente Humberto Constantini, golpeara los puños contra la mesa de su bufete, gritando que "no quiere cosas profundas, que el pueblo quiere cantar temas alegres, que hay que elaborar OPTIMISMO... Que el amor es música, con un hot-pants y una puesta de sol en una playa o un par de whisky en un "boliche"... Pero ¡qué ternura y qué puro optimismo hay en los versos de Héctor Negro! El amor sin estridencias, sin compases de balada, sin ritmos incoherentes... Así, como dice en su "Monólogo con Ella"... "Esta noche quisiera que al crujir del pan fresco, / chocáramos los vasos, mirándonos adentro. / Que me dieras un beso, / porque sí solamente. Porque estamos y ardemos. / Quisiera que el sonido de tu risa / llegará / a través del silencio. / Tal vez como hace mucho, en verdad, no lo siento...".
UN MUNDO NUEVO
(TANGO)
I Caminemos, muchacha, por la calle y no nos entreguemos aunque esto ya no ande. Dame el brazo bien fuerte y caminemos, que otro mundo distinto hoy tengo para darte.
II Tengo un mes sin fin de mes. Un trabajo sin patrón. Un lugar para los dos. Ganas de amarte.
Mucha luz a repartir. En la red tengo al ladrón de tu sangre y de mi sangre.
Una vida que da ganas de vivir, porque ya no aguanto más que me lleven por delante.
Todo eso tengo yo. Todo eso y ya verás. Porque sé dónde está el sol. Y por él voy a pelear.
I Bis Caminemos, muchacha, y no me digas que no vale la pena por algo así, jugarse. Olvidando los pozos de la vida y tanta cosa triste que conviene olvidarse.
II Bis Tengo un mes sin fin de mes un trabajo sin patrón. Un lugar para los dos. Ganas de amarte...
Música de Osvaldo Avena
UN LOBO MAS
(TANGO)
I La calle me clavó la punta de su cruz. La calle me apretó el hueco de la luz.
En suelas que gasté. En tanto andar detrás. La calle con mi piel y con la piel de usted, se puso la llovizna y me enseñó a morder.
II Un lobo más que tuvo que vivir. Tibieza y pan me puse a perseguir.
Por pisar mal a veces me caí. Por no pegar me la dieron a mí.
Un lobo más que tuvo que aprender. A no llorar y a saberse vender.
Por no aflojar por dentro me arrugué. Por no entregar lo poco que salvé.
La calle me enseñó sus dientes y su ley. Y lo quise yo, qué caro lo pagué.
Música de Osvaldo Avena