Mar del Plata rinde culto al sexo ambiguo con Moria Casan
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Moria Casan "Disfruto el sexo y no me siento una pecadora"
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EDDA DÍAZ no es una bebita, es una señora actriz cómica que interpreta a una niña en uno de los sketches de “Orgullosamente humilde”, una pieza de café-concert ideada por Peter Gilbert, su marido. Un pequeño sótano someramente decorado acoge a los afortunados visitantes. En “La Gallina Embarazada” Edda clama a los cuatro vientos sus bien pensadas frases que hacen reír y pensar al público que, intencionalmente o no, participa activamente de la obra. “Aquí todos los días ocurren cosas lindas que me me alegran y me sorprenden tanto como a los que vienen a verme. Los otros días estuvo un crítico de un periódico que se edita en francés en la Argentina y hablamos antes de empezar y se mostraba muy escéptico por lo que le habían dicho del show. Al llegar al tercer sketch no sólo había perdido todo escepticismo sino que participaba como cualquier otro. Y lindos momentos como éstos se viven todos los días”, declaró Edda humildemente.
NELLY LAINEZ
"Extraño mucho el trabajo porque creo que nací con la misión de hacer reír", dice Nelly, siempre presente a la hora de los Martín Fierro en el rubro humor. Después de tres años en el programa de Antonio Gasalla, hoy está desocupada. Y aunque lo que más la preocupa es la salud de Hugo, su esposo, y de su perrita Lili, ella reflexiona con amargura: "Es injusto que con cincuenta años de carrera tenga que vivir de mis ahorros. Todavía tengo mucho para dar".
Con medio siglo de radio, teatro, cine y tevé, hoy Nelly busca trabajo
Nota: En el margen izquierdo, en forma vertical, se lee el título principal: La desocupada. También figura verticalmente el crédito fotográfico: GUSTAVO GILABERT.
Ella tiene el don de comunicarse con los chicos. Las "chancles" de Arturo Puig y las millones que la seguían por tevé todavía extrañan a la mucama de "¡Grande, Pá!". Ahora María, viuda y madre de dos hijos veinteañeros en la vida real, tiene la posibilidad de reencontrarse con sus seguidores en el "El Principito", una versión teatral del libro de Antoine de Saint-Exupéry. "Es un personaje acorde a mi talla: mido un metro cincuenta", dice María con sentido del humor. Para su papel, no dudó en cortarse el pelo. "No fue un sacrificio porque a los 48 tengo el mismo entusiasmo que cuando debuté en el teleteatro 'Simplemente María', hace casi treinta años."
Más respeto, che
■ En Gasalla en libertad (Canal 9, viernes a las 22) Florencia de la Vega fue entrevistada por Edith, la periodista que encarna el actor. En un momento de la jugosa entrevista, Florencia reivindicó a los travestis: "Ahora con todo esto de los edictos, se le dio a cualquier hombre que trabaja en una empresa de construcción ponerse peluca y andar girando por ahí. Antes las travestis eran más femeninas. Mi tío Anselmo sale con peluca y es una mujer. Cualquier viejo barbudo es una mujer. Y no es así, porque así se ve a todos en la misma bolsa".
¿Qué son los ARCHIVOS INCOMPLETOS?
Aquí tienes la transcripción completa del texto que aparece en la imagen image_120726.jpg:
Adriana Brodsky celebró su cumpleaños en OPERATIVO VERANO
Mar del Plata (Enviados Especiales) Fotos: José M. Urteaga.
El de este año será un verano diferente en Mar del Plata. Por primera vez y después de tantas temporadas la ausencia de Alberto Olmedo cambiará el ritmo de la noche y la pasión que desataban los concurrentes a los espectáculos teatrales. Las colas en la puerta de la sala, los apretujones a la salida en busca de su autógrafo y las guardias periodísticas a la espera de registrar sus travesuras se habían convertido en parte del paisaje marplatense y todo eso lo provocaba él. Nadie puede disimular aquí, aun cuando todavía son pocos los miembros de la colonia artística que están instalados, un dejo de extrañeza y melancolía cuando recuerdan las locuras de Olmedo para comentar.
La fachada del edificio "Maral 39", y especialmente el balcón de su piso once, sigue concitando la atracción de la gente que detiene su marcha unos minutos para hacer algún comentario o depositar un ramo de flores en sus canteros. Este es el lugar, frente a la playa Varese, que algunos otros prefieren evitar durante sus paseos, para no encontrarse con el recuerdo amargo de aquella madrugada fatídica. Es de imaginar, entonces, la sorpresa que causó a los vecinos de ese edificio cuando vieron que Adriana Brodsky se instalaba en uno de los departamentos para pasar allí la temporada junto a su marido Alejandro Ezcurra. La última vez que Adriana Brodsky estuvo trabajando en Mar del Plata fue hace cuatro años y pese a que en repetidas oportunidades ella había comentado su deseo de no hacer temporada este año, finalmente integró el elenco que acompañará a Jorge Porcel.
Lo insólito fue que eligiera justamente el edificio desde el cual cayó Olmedo al vacío como su lugar de residencia. Adriana quiso despejar toda duda con respecto a esta extraña coincidencia y explicó a Radiolandia 2000: "El departamento lo alquiló Alejandro (Ezcurra, su esposo) sin saber que estaba en el edificio en que murió Olmedo. Él venía de un viaje muy complicado desde Buenos Aires porque se le había roto el auto en la ruta y cuando llegó a Mar del Plata la gente de la inmobiliaria le ofreció este departamento y como le gustó, lo señó. Yo quiero que entiendan que Alejandro alquiló aquí como pudo alquilar en cualquier otro lado."
Con respecto a la sensación que tuvo y la supuesta superstición que ahora envuelve al edificio, Adriana dijo: "El 22 de diciembre cumplo treinta y tres años, soy una mujer grande y no puedo mezclar los sentimientos sinceros con pavadas de otro tipo. Lo que yo siento —agregó— es algo que lo guardo en mi intimidad. Olmedo fue uno de mis maestros y no quiero hacer declaraciones que puedan ser de mal gusto. No me parece que sea un tema para ser meneado de cualquier manera. Se dijeron muchas cosas pero yo preferí guardar un silencio respetuoso y pienso seguir haciendo lo mismo. El hecho de que haya alquilado un departamento en este edificio es una mera coinci...
Mar del Plata—Enviados especiales.
De la bella empleada sanjuanina que hacía las delicias de los clientes de un banco de esa ciudad, queda poco. Porque Beatriz Salomón creció a pasos agigantados. Su carrera de modelo se vio superada por sus actividades como actriz, y vedette. Ahora estas facetas dejan lugar al nacimiento de una nueva vocación: la de cantante. "Cantar era algo que tenía ganas de hacer desde hace mucho tiempo". Era un deseo íntimo, porque creía que podía hacerlo pero quería estar bien preparada. Inclusive el mismo Jorge Porcel, con quien trabajó en "Hay fiesta en el conventillo" me comentó que le gustaba como cantaba, y él de esto sabe muchísimo. Por esto hay quienes dicen que Beatriz se enfureció cuando uno de los productores de la obra le propuso tímidamente que una cantante profesional doblara su voz para la obra que se presenta en el teatro del hotel Provincial. Ella se puso firme, y demostró que podía ampliar su carrera en el plano cantoral con gran profesionalidad, a pesar del descreimiento de muchos.
Y bueno, Beatriz es así: sorprendente e imprevista. Y si alguien no lo cree, basta preguntarle por su relación con Natalio Churba para confirmar la sospecha.
"Sí, estoy saliendo con él, me llevo bárbaro, pero no pienso convertirme en su esposa. ¿Por qué me voy a casar? No tengo planes ni ganas, ni con Natalio ni con ningún otro hombre". A cualquiera que lea esto le parecerá imposible que se trate de la muchacha tan enamorada, que compartió tantos viajes con su novio y que en varias oportunidades comentó que estaba próxima la fecha de su enlace. Pero no, es la misma Beatriz. Para que no queden dudas de sus explosivas declaraciones, la bella dama aclara algunos de los motivos que suscitan estas reflexiones tan sorprendentes: "Ya soy grande, y no creo en las parejas a larga distancia. Nunca funcionan. Nosotros, por mi intenso trabajo y por la gran cantidad de responsabilidades que tiene que afrontar Natalio, nos vemos muy poco inclusive estando los dos en Buenos Aires. Ahora, que estaré en Mar del Plata hasta fines de marzo, la distancia será mayor. Compartiremos la fiesta de Año Nuevo, y luego nos veremos ocasionalmente durante todo el verano. Pero las cosas están muy claras".
Y las cosas están tan claras, que la protagonista de "Hay fiesta en el conventillo" no tiene ningún problema en tocar el tema de la infidelidad en una pareja como la suya. "Nadie le puede pedir fidelidad a otra persona cuando, por distintos motivos se pasa mucho tiempo de soledad y alejamiento. Por eso a mi novio no puedo prometerle fidelidad ni él me la puede prometer a mí. Así de simple. No me voy a casar, por más que amigas como Adriana Brodsky y Susana Romero lo hayan hecho. Para este verano tengo otros planes: ganar dinerillos, e ir a disfrutarlos a Nueva York y San Francisco".
Con la misma organización, Beatriz ya tiene previsto gozar del excelente contrato firmado con canal 9 para la temporada 1989 y hasta se anima a decir que a mediados de año tal vez grabe un disco como solista. Todo está perfectamente calculado para los próximos meses. Lo único que no figura en su nutrida agenda, es su casamiento con Natalio Churba ■
SOLTERITA Y SIN APURO, tal el estado actual de la bella sanjuanina. Convertida en una auténtica mujer moderna, Beatriz Salomón no quiere oir hablar acerca de casamiento.
EDDA DÍAZ: "GASALLA JURO QUE NO ME DARIA MAS TRABAJO"
1996, REVISTA AHORA
Próxima a cumplir treinta años en el espectáculo, Edda Díaz —una de las precursoras del café concert, junto a Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle— volvió al género donde se hizo famosa interpretando delirantes y tiernos personajes. Desde hace pocos días, en la flamante sala Plateada del Tabarís protagoniza el music-hall "Haceme bolsa", con Sandy Brandauer y Rubén Celiberti. Su nombre, sin lugar a dudas, marca un capítulo fundamental en la historia del "show bussines" local.
—¿Qué pasa en la vida de un actor cuando no trabaja? —Una se pone mal. Cuando una actriz no trabaja —y yo hace un tiempito que no lo hago— vive de ilusiones… (risas). Te vas arreglando con tus ahorros, pero la plata se me está yendo. Con esta temporada teatral espero poder juntar algo de plata.
—¿Vivís con lo justo? —En los tiempos que corren, vivir con lo justo es un logro para un actor y para cualquier argentino.
—Hace dos años ganaste el ACE a la mejor actriz. ¿De qué sirven los premios? —Son una gratificación y un reconocimiento. Pero nada más.
—¿No sirven para pedir más dinero a la hora de firmar un contrato? —En Hollywood, un Oscar te puede hacer vender mejor. Pero la Argentina no es Estados Unidos.
—¿Qué pasa con vos y la televisión? —Eso quisiera saber yo.
Habría que preguntarles a los productores por qué no llaman a Edda Díaz.
—¿Tenés representante? —No. Me represento sola. Y eso es demoledor, porque no sirvo para venderme.
—¿Por qué? —Por mi ego. Yo soy una diva, una estrella que en el firmamento artístico brilla sola con destellos áureos… (carcajadas). Hablando en serio, no sirvo para ir a golpear puertas. Siempre me llamaron. Pero ahora no sé lo que pasa. Si la cosa sigue así, no sé lo que voy a hacer. A lo mejor un día, si los productores siguen sin acordarse de mí, voy a publicar en un diario: "Actriz con experiencia se ofrece para algún laburito". Pero no sería original, eso ya se le ocurrió a Bette Davis hace muchísimos años. A lo mejor hago una huelga de hambre o me ato al Obelisco.
—¿Qué pensás de la actual televisión? —No sabría qué responderte porque no la miro.
—¿No ves el programa de Antonio Gasalla? —No estoy viendo nada, te lo digo en serio. En los últimos meses me la pasé preparando este nuevo espectáculo. Pero estoy segura de que lo que hace Antonio tiene que ser bueno. El es muy talentoso.
—¿Gasalla no te convocó para trabajar? —Hay gente que no me quiere para trabajar. Antonio me dio oportunidades para promocionar mis espectáculos en su programa. Pero hace muchos años él se juró que conmigo no iba a trabajar nunca más. Esto no es una infidencia, porque en el libro
de memorias de Enrique Pinti está escrito. Un día Antonio se cruzó con Enrique y le dijo: "Con Edda no quiero trabajar nunca más, porque si no siempre voy a ser el segundo". Carlos Perciavalle, en cambio, fue más generoso. Cuando tenía su programa, yo fui la única a la que dejó que tuviera un monólogo.
—Si un productor los convocara otra vez a los tres para hacer un espectáculo, ¿qué le dirías? —A mí me encantaría trabajar con los chicos. Pero eso es casi un imposible. Si nos volvemos a juntar sería un milagro.
Después del estreno de "Haceme bolsa", su nuevo music-hall, Edda Díaz afirma que el humorista no le permite participar en su programa: "Antonio le dijo a Pinti que si me dejaba actuar, siempre iba a ser mi segundo".
—Dorys Lessing, la famosa ensayista, alguna vez escribió que a los artistas que surgieron en la década del '60 nadie los pudo igualar…
—La nuestra fue una generación irrepetible. En los sesenta surgimos todos: Antonio, Carlos, yo, Marilú Marini, Nacha Guevara, Enrique Pinti, Les Luthiers… Los que surgimos en esa década sentíamos que desde nuestra trinchera íbamos a salvar el mundo.
—¿Y qué pasó con ese mundo? —Hace tres años me encontré en Salta con Virginia Lago. Con ella compartimos muchos sueños en aquellos días. En un momento nos miramos y nos pusimos a llorar. Cuando volvimos a mirarnos a los ojos nos dijimos: "¿Qué nos hicieron? ¿Qué nos pasó?". Me sorprende que ahora los de treinta años también dicen: "¿Qué nos hicieron?". Yo creo que no nos hicieron nada. Dios sabe por qué hace las cosas.
—¿Vos te identificás con los jóvenes que mostraba "Tango feroz"? —En los ideales, totalmente. Nosotros íbamos a cambiar el mundo. La generación del sesenta inventó el mito de la juventud. Nos hicimos un lugar. Teníamos el desparpajo y las ganas. Pero lamentablemente fallamos.
—¿Creés que la generación que hoy tiene veinte años puede tomar la posta que dejaron ustedes? —No esa posta, sino otra. Yo quisiera que los jóvenes, en vez de mirar con tanta nostalgia esa década, se proyectaran al 2000 o al 2020. No es bueno mirar para atrás. Ellos tienen que crear sus propios ídolos.
—En una generación que no tiene referentes a la vista, ¿sentís que el subcomandante Marcos es el "Che" Guevara de los '90? —Yo todavía creo en las utopías. Puede ser que Marcos sea el "Che" de los '90. Aunque México es como otro mundo. Es sinónimo de la revolución permanente. Ellos, quizá por la presión que tuvieron toda su vida de su vecino Estados Unidos, sueñan con un país justo donde no haya tanta miseria, donde el noventa por ciento de la población no viva en esa pobreza atroz. Los argentinos no tienen el amor por el país que poseen los mexicanos.
A. V.
por Isabel Sarli
Las modelos hoy en día son bolsas de huesos. No tienen nada por delante ni por detrás. Uno escucha que les dicen "estás hermosa"... y por ahí tienen una carita linda pero de cuerpo son piel y huesos. No sólo se enferman ellas sino que enferman la vista de uno, porque son esqueletos que caminan. Yo tuve este problema con mi hija, Isabelita, que me adelgazó como 14 kilos. ¡Hasta llegó a bajarle la presión porque no comía nada! Hablé con ella y, por suerte, reaccionó. Yo nunca fui delgada y, sin embargo, jamás me sugirieron que adelgazara. Incluso en el 55 fui elegida Miss Argentina y llegué a estar entre las 15 finalistas del certamen mundial. Creo que la modelo inglesa, Sophie Dahl, tendría que servirles de ejemplo a las chicas con su cuerpo curvilíneo. Créanme, los hombres no quieren mujeres esqueléticas. Les resultan de lo más desagradables, están cansados de verlas así. Esto es cuestión de los señores de la moda, que parecen enemigos de las mujeres. A lo mejor a ellos les parece que la ropa cae mejor "con una percha en el escote", como decía el tango. Pero eso no es la esencia de lo femenino. Yo estoy totalmente en contra de esta tendencia. Me parece peligrosa.
NOTA DE #ARCHIVOPIETRO El texto de Isabel Sarli aparece en el contexto de una nota de la revista Viva de Clarín a propósito del siguiente episodio
La actriz Alicia Silverstone, de apenas 19 años, apareció en la última entrega de los Oscar con unos kilitos de más y, al día siguiente, su peso excesivo fue el bocadillo preferido de la revista Entertainment Weekly. Joel Schumacher, que la dirigía en Batman y Robin, se indignó: "¿Qué hizo esta chica de malo? ¿Comer algunas pizzas?". Sí. Pero muchos americanos empezaron a cansarse de compararse con los patrones irreales que proponen las revistas de moda, la pantalla y las vidrieras. Pruebas al canto. Laura Fraser publicó un libro titulado Perderlo: la obsesión americana con el peso y la industria que se alimenta de ella. Y fue un éxito editorial. Cuando un periodista le planteó el tema, Callie Khouri, guionista de Thelma & Louise, protestó: "Cuando describo una actriz protagónica nunca especifico si es gorda o flaca, porque de todos modos los productores van a elegir una flaca". El director de las series Melrose Place y 90210, vitrinas de cuerpos perfectamente torneados, se defendió: "La gente siempre miró cine y televisión para crear sus mitos". Sin embargo, Nancy Friday, autora de El poder de la belleza, lo desmintió: "La gente se desespera por estar cerca de quienes se sienten cómodos en su piel". Una estadística reveló que el 25% de lo que las mujeres invertían en ropa estaba destinado a comprar talles superiores al 46. Alertas al fenómeno, las diseñadoras Ellen Tracy, Anne Klein y Eileen Fisher adaptaron sus modelos a talles grandes. En febrero, la revista norteamericana Mode lanzó los 250.000 ejemplares de su primer número cuatrimestral. Dedicó su nota de tapa a las gorditas, con tanto éxito que decidió aumentar la circulación a 360.000 y editarla mensualmente. Y ya existen optimistas que vaticinan que Hollywood retornará a los días pre-Twiggy, cuando mujeres como Marilyn Monroe, Jayne Mansfield y Jane Russel no eran simplemente aceptadas: eran adoradas.
Los rollitos del éxito. A principios de mes, la primera tapa de la revista Mode causó furor.
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Maria Jose Gabin / Laura Market / Veronica Llinas / Alejandra Flechner / Miguel Alonso Fernandez
Entrevista de Maria Esther Gilio
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Graciela Alfano y Víctor Laplace
JUEGOS...Y ALGO MÁS
LOS ENTRETELONES DEL DEBUT DE LOS DOS ACTORES AL FRENTE DE EL GRAN CLUB, POR ATC: JUEGOS POR TELEFONO, PREMIOS E INVITADOS PARA COMPETIR CON SU GIMENEZ.
Víctor, Graciela (espléndida, con vestido de cloqué de seda negro, con monos de raso también negros y rosas de organza rojas, creado por Antolina y valuado en cuatro mil dólares) y un invitado de superlujo que apareció de improviso en escena y desapareció tan rápidamente como había llegado: Antonio Gasalla.
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