Pasaron casi 40 años desde aquella nota, y aunque el municipio creció muchísimo en infraestructura, las problemáticas mutaron y hoy las prioridades y reclamos de los vecinos de Lomas de Zamora pasan por otros ejes centrales:
Inseguridad: Es, por lejos, el problema que más preocupa en el día a día. Los mapas del delito y los reclamos vecinales concentran quejas por robos, hurtos en la vía pública y situaciones complejas ligadas al narcomenudeo.
Esto obligó a que hoy en día gran parte de la gestión municipal se centre en alarmas comunitarias, tótems de seguridad ("Paradas Seguras") y aplicaciones de botón antipánico para los celulares de los vecinos. Infraestructura y Pavimentación: Lomas es un distrito enorme y muy desigual. Mientras algunas zonas céntricas (como Las Lomitas) están sumamente desarrolladas, los barrios más periféricos (como Ingeniero Budge, Fiorito o Albertina) siguen sufriendo la falta de asfalto, problemas graves con las cloacas, deficiencias en el tendido eléctrico y, sobre todo, inundaciones recurrentes cuando hay temporales fuertes.
El municipio mantiene frentes de bacheo y repavimentación constantes, pero la demanda vecinal sigue siendo altísima. Crisis Ambiental y Gestión de Residuos: Si bien en los 80 la preocupación pasaba por enfermedades extremas, hoy la salud pública está muy ligada a lo ambiental.
La acumulación de basura, la aparición de microbasurales crónicos y la quema ilegal de residuos (especialmente en zonas cercanas a la cuenca Matanza-Riachuelo) generan reclamos constantes por la contaminación del aire y el suelo, impactando directo en problemas respiratorios en los barrios vulnerables. Acceso y Calidad en la Salud Pública: Aunque el sistema de salud cuenta con más centros de atención y hospitales (como el Hospital Llavallol o el Alende), el colapso en las guardias, las demoras para conseguir turnos con especialistas y la falta de insumos o personal en las unidades sanitarias periféricas siguen estando al tope de las quejas cotidianas de la comunidad.
