Liliana Te Viola


 Las cosas no suceden de un día para el otro. En estos 10 años de llevar sobre mis hombros y bolsillo un proyecto como este he recibido muchos abrazos y de todo el mundo. Pero también hubo gente perversa, siniestra y muy mierda, para no perder mi forma. 
La segunda nota que me hicieron allá por los albores de la Biblioteca fue del Suplemento Soy. Con el tiempo, su editora, Liliana Viola publicó un texto mio sobre un libro de fotografía homoerotica que acababa de editar un conocido y que me interesaba difundir. Cortó mi texto como quizo pero lo publicó. Luego me pidió que le diera una lista de temas sobre los que me interesaría escribir en el suplemento. Y lo hice. Tengo mucho mucho interno, tengo una biblioteca enorme, y tengo formación, pero sobretodo me respeto a mi mismo y soy auténtico, por eso los temas que le propuse eran bien particulares y referidos por supuesto a la comunidad LGTBI. Nunca respondió. Y de pronto, otros autores comenzaron a sacar las notas sobre esos temas que yo le había propuesto. Mas adelante, la misma Liliana Viola me pidió si podía publicar en el suplemento un texto de mi autoría que yo había publicado en una página mía.  Alertado por amigos que escribían en el suplemento que me habían dicho que si usaban un texto mío debían pagarme, le pregunté cuanto pagaban las colaboraciones. Y dejó de responderme. Luego me enteré que el suplemento se mantenía pagándole a dos o tres estrellitas y haciendo trabajar gratis, y como esclavos a la mayoría. Y muchos aceptaban esa humillación, con tal de ser publicados. Años después Franco Torchia descubrió de pronto que existía una biblioteca gay en el conurbano. Qué nota de color. Casi como policías en acción, pero marica. Me llamó por telefono y charlamos. Le dije que no me llevaba bien con el suplemento y que la editora me parecía una chanta, y le comenté los episodios. La nota se hizo. De todos modos, copió y pegó en un 80% cosas que yo mismo había escrito en el tumblr y blogspot de la Biblioteca (es tan fácil comprobarlo, porque lees la nota y lees mis blogs y te das cuenta, ni siquiera el entrecomillado). Mandaron de fotógrafo a Sebastián Freire quien me dijo "La Biblioteca debería estar en Capital. Acá quien viene? Es muy lejos" Le contè que la Biblioteca era visita por personas de diferentes provincias y de paìs como Rusia, Holanda, Francia, Estados Unidos, España, etc. Luego me empezó a pedir todo tipo de materiales "Me dijeron que le saque foto a todo lo que pueda, quieren archivo, asique mostrame todo lo raro que tengas" Y le dije que no, que solo algunas cosas. Ya pueden darse una idea como se manejan los medios. 
Liliana Viola es solo un eslabón para este final de la Biblioteca / Museo. Uno de esos seres que te dejan la pena de la bajeza humana. Que tan desencantando. Con sus notas tan progres y por otro lado... la hipocresía. La Hipocresía de la que no se salva nadie. 
Sos la editora de un suplemento que se jacta de LGTBI pero tenes con vos el estigma que te vuelve una patriarca oportunista y aprovechadora. 
Laburé gratis 10 años porque fue mi manera de llevar adelante este proyecto. Pero elegí nolabu0rar gratis para una editora sinvergüenza. Asique tiempo invertí mi dinero en armar mi propia revista, pagando de mi bolsillo el hosting y el diseño. Y abriéndole las puertas a todos los que quisieran difundir sus trabajos y creaciones. 
L En tu apellido llevas tu accionar. 

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