El fin de una etapa: el aburrimiento y el cansancio de ser argentino en Argentina

Un amigo me dijo que tendré que hacer el duelo por la Biblioteca. Pero no creo. Es diferente. Yo corto el proyecto pero el espacio sigue estando, puedo volver y abrir la puerta cuando quiera a ese cuerpo de papeles, historias, objetos sigue estando. Meticulosamente lo iré diseccionando. Hay mucho mundo allí. No lo repartiré como un Jesusito con los panes, pero lo venderé al mejor postor, cada pedacito. Porque claro, voy a hacerlo valer. He invertido mucho tiempo, mucho amor, mucho trabajo. Todo eso tiene un precio. Y el precio es tan relativo, porque lo mismo que digo esto, puedo decirte que lo que decida no dejar conmigo o enviar a universidades u organizaciones del exterior, voy a destruirlo. Eso que un otro quiza deba pagar un alto precio para tenerlo, si no lo hace, yo lo destruiré de la manera más perfomática posible. Es absurdo. Pero de eso se trata todo. La Biblioteca es una obra efímera. Siempre dije que cada libro es una extensión de mi cuerpo, y siempre supe que soy un poco autodestructivo. Pero de esos que cuando se rompen, se rearman mucho mejor. Yo no soy el que fui. Sucedieron demasiadas cosas como para poder ser el mismo que era hace uno, dos, tres años atrás. Ni hablar mas. Este país cansa y aburre. Este país es de las miserias. El de la burocracia. El de los transas. Yo he sido el margen. Conocen y valoran mas el proyecto en otros países que aquí. 
Durante estos 10 años he recibido gratas visitas. Han sucedido cosas hermosas, y no. Muchos han armado sus tesis con el material de la Biblioteca. Han venido también indecorosos espías. Y muchas pirañas sangrientas han querido coptar el proyecto. Y un gran porcentaje de la Comunidad LGTBI eligió invisibilidar el proyecto. Todos tenían sus razones, y yo me pasé cada una por el orto. Porque a ellos les pasaban sobres que compraban sus ideas, y yo me ganaba el peso laburando, sin vivar a nadie a cambio de algo. Ofrecimientos hubo muchos: todos corruptos. 
Duelo no. ya hice demasiados duelos. Duelo es este país. Mientrastanto, el material se puede seguir consultando, coordinando visita como siempre, pero no de manera gratuita. Lo siento, ya no regalo mi tiempo. Lo hice por diez años. ¿Crees que debería seguir haciéndolo? 
En menos de 24 hrs del aviso me llovieron mensajes de gente que quiere ARCHIVO ARCHIVO ARCHIVO. Gracias. Pero no voy a regalar nada. Ya paso ese tiempo en que daba, daba, daba. Este país te enseña a endurecer el corazón. Por hastío. Me encanta que me escriban de proyectos independientes, pero sinceramente no me quedan ni fuerzas para alentarlos. Argentina es una basura y su gente no es buena. Tengo cosas que quieren, pues habrá que pagarlas. Como lo hice yo. Recorrí enormes distancias, horas y horas de viaje a veces para comprar un libro o una revista. Ahorré dinero. Dejé de comprar cosas necesarias para comprar material para la Biblioteca. Una Biblioteca GRATUITA que nunca recibió un centavo de nadie. Todo es mío. Lo que si agradezco desde el primer momento son algunas donaciones de libros. Todo eso está en detalles en cada una de las web. 
Volveré a tener mi Biblioteca personal guardando lo que me interesa. El resto ha de irse o perderse para siempre, pero pierdan cuidado que voy a mostrarles como destruyo cada cosa. 
Yo he perdido personas para siempre. Un papel no puedo importarme. Que cada uno arme su historia. Acepto todo tipo de mensajes de interesados, pero les adelanto que: no vendo por lote, no negocio precios, no debato sobre las razones de cual o tal cosa. Ese tiempo ya pasó. Estoy cansado. Aburrido. Y si me dan una bandera argentina, la meo, la cago, la prendo fuego o la uso de trapo. No me conmueve.
Habrá que hacer el duelo. No creo. Ya dolió demasiado. Si vas a opinar, mostrame que laburaste gratis 10 años. Sino, mutis por el foro. 
Pietro


PS: Les agradezco a los que me ofrecen espacios para guardar archivo, pero no se trata de eso. Sinceramente me sobran espacios. Es mas profundo que eso. Ya les conté que desde hace unos años el oportunista de Leopoldo Brizuela me pide el archivo para la Biblioteca Nacional a cambio de ponerle mi nombre a una sala. Pffff, nada me importa menos. Y ni hablar de las propuestas corruptas de la década pasada. De haber aceptado alguna, mi biblioteca sería no solo mas conocida sino un palacio. Pero nunca me gustó lo mal habido. El plan es simple: vendo (y vendo bien) lo que tengo ganas y lo que no, se destruye. No quiero dejar huellas en esta tierra injusta. Ya fui sensible, empatico, agradable y bastante pelotudo por diez años, dedicándoselos a un país que no lo merece. Estoy cansado y aburrido. 
Todo siempre fue una cuestion de amor. Amar los libros, compartir, difundir, rescatar, conservar. Y vi lo suficiente como para entender que todo eso no tiene sentido. #TodoPasa #SiempreEsHoy #LevenAnclas



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