Renato Pellegrini

Renato Pellegrini
por Osvaldo Sabino

Pellegrini nació en Villa María, un pueblo de la provincia de Córdoba. A los dieciséis años, después de abandonar la escuela secundaria, falsificó sus documentos y se escapó a Buenos Aires, "porque la vida en un pueblo siempre es sofocante". Al llegar a la Capital, se instaló en una de las pensiones baratas de la Avenida de Mayo. Poco tiempo después, consiguió un empleo en una tienda donde lo dejaban dormir en un cuarto miserable que había en los fondos. Viviendo en tales condiciones, sufrió una infección de piojos tal que tuvo que ser hospitalizado durante dos meses. Esta experiencia de la vida real apareció reflejada en su primera novela, Siranger (Ed. Tirso, 1957) y, a causa de este incidente, según Abelardo Arias, "fue, justamente, Renato Pellegrini, quien introdujo los piojos en la literatura argentina".Pellegrini trabajó para la Editorial Tirso, fundada por el mismo Abelardo Arias y, al mismo tiempo, tenía un puesto de empleado en Fabricaciones Militares, en la Ciudad de Campana; también durante ese período, viajó extensamente por su país, la Argentina.Poco tiempo después de haber llegado a Buenos Aires, cuando Pellegrini contaba apenas con diecisiete años, conoció al escritor Abelardo Arias, con quien mantuvo una profunda y larga amistad. Editorial Tirso era la casa editora dirigida por Arias, que la usaba como medio para introducir en la Argentina a autores europeos homosexuales de la talla de Roger Peyrefitte, Carlo Coccioli, Henri de Montherlant, Julien Green, Albert Simonin y André Gide. Pellegrini obtuvo el cargo de editor y, según Arias, "esto lo afrancesó" al punto de convencerlo de viajar a París. Allí, Pellegrini se contactó estrechamente con los grupos existencialistas de la época que lo influyeron profundamente. A su retorno a Buenos Aires, alentado por el mismo Arias y por Manuel Mujica Lainez, comenzó a escribir la primera de sus tres novelas, Siranger. La biografía de Renato Pellegrini no guarda ni premios ni honores. Muy por el contrario, cuando se publicó Siranger, su primera novela, la Sociedad Argentina de Escritores le negó la faja de honor que le había sido otorgada; lo mismo sucedió con el Premio Anual de la Editorial Kraft. Asfalto (1964), su segunda novela, corrió peor suerte aún. Ese año, el jurado del Festival Literario de Necochea, compuesto por Silvina Bullrich, Jorge Masciangoli, y Abelardo Arias-estos dos últimos, escritores gay-entre otros, decidió no otorgarle el Primer Premio a causa del temor que les provocaba la temática de la obra. La novela, publicada por Editorial Tirso, fue censurada y confiscada, y el caso terminó ante la Suprema Corte de Justicia Argentina. De acuerdo con las palabras del mismo Pellegrini, el mejor reconocimiento que recibió de dicho Festival, fueron las palabras de la escritora Martha Lynch cuando declaró ante el público que "el mejor premio para Asfalto, fue haber causado tanto miedo que acabó por ser censurada por sus pares", y también las de Juan Jacobo Bajarlía-quien, además, fue el abogado defensor de Pellegrini-que dijo: "Renato Pellegrini orinaba sobre todos los moralistas de Buenos Aires". Los rasgos más destacables que se ponen de relieve en la narrativa de Pellegrini incluyen la economía descriptiva propia del existencialismo, que aparece enlazada con claros toques neo-naturalistas que evocan una tradición literaria muy Argentina, algo que se ve especialmente en obras como las de Roberto Arlt, David Viñas, o la del autor a quien lo unía una profunda amistad con Pellegrini, Manuel Mujica Lainez, quien solía decir que no podía "concebir que alguien pudiese hacer semejante mezcla de géneros".Siranger fue escrita durante 1955. Después de las complicaciones que emergieron a causa de que le fuera negado el Premio Novela de Editorial Kraft, fue publicada, en 1957, por Tirso. Indudablemente, y a pesar de los varios críticos que han pretendido ignorarla al constituir el canon de la novela gay argentina, es la primera novela del país que presenta abiertamente la temática homosexual. La obra fue presentada públicamente por los escritores Abelardo Arias y Manuel Mujica Lainez, y gozó de una excelente recepción crítica. Es una novela divida en tres secciones. Las dos primeras se enfocan sobre el personaje principal, Gerardo Leni, y su relación con el amigo que lo recoge a su arribo a Buenos Aires, Jorge Retio. También se enfrenta con los constantes intentos de mantener relaciones con varias mujeres, entre ellas, Iris Day, una cantante de un club nocturno, que no tiene éxito en lograr su propósito de seducirlo. En la tercera parte, Gerardo encuentra a Jorge en la cama con un chico de doce años, y es allí donde comienza a desarrollarse la trama abiertamente gay. Después del descubrimiento de Gerardo, Jorge intenta, brutalmente, poseer a su amigo, pero él se resiste reprimiendo sus verdaderos sentimientos y horrorizándose ante los avances de su amigo. Jorge se siente avergonzado y le pide que lo perdone: "No es mi culpa ser como soy. Es algo más fuerte que yo" (p. 156). Tiempo después, Jorge termina en la cárcel acusado de pederastia, aunque Gerardo ignora cuál es el verdadero motivo y piensa que su amigo está en esa situación por culpa suya. Gracias a que consigue un mejor trabajo, el personaje central de la novela puede vivir una vida algo más confortable y disipada con sus nuevos amigos. Pero su vida amorosa con las mujeres va de mal en peor, y su relación insatisfecha con Iris Day termina trágicamente cuando ella, al sentirse rechazada, decide suicidarse. Es entonces cuando Gerardo recibe una nota de Jorge en la que éste le anuncia que pronto será liberado y que planea visitarlo: "No intentes escapar, no va a funcionar" (p. 149). Gerardo se sume en la desesperación ya que se da cuenta que no sólo ha traicionado a su mejor amigo pero, sobre todo, se ha traicionado a sí mismo, y decide arrojarse debajo de un tren. Un momento antes de cumplir con su cometido, se da cuenta de que Jorge ha estado siguiéndolo, se arroja sobre él en un vano intento de salvarlo, pero los dos mueren arrollados por la locomotora. "Cuando en 1964 publiqué mi segunda novela, Asfalto, en la que eliminé la discreta y cargada de culpa relación entre dos hombres que presentaba en Siranger, la situación crítica y legal fue completamente distinta. Me sentí totalmente solo, aislado". Manuel Mujica Lainez, que había escrito el prólogo para Asfalto, me permitió publicarlo, pero a último momento se negó a firmarlo con su propio nombre. Abelardo Arias-que además de ser un reconocido escritor homosexual era el director de la editorial Tirso-quien le había prometido hacer la presentación oficial, tuvo miedo ante las controversias que desataba la obra y, la misma tarde de la ceremonia, se disculpó y no lo hizo. Finalmente fue el escritor Pedro Orgambide quien tuvo el coraje de hacer los honores correspondientes. La única crítica fue firmada por Adolfo Mitre, en el diario La Nación. La revista Gente, en su número cero, publicó una entrevista con Pellegrini. Unos días después de la aparición de la novela, la escritora María Angélica Bosco, en uno de sus característicos gestos solidarios, le comunicó a Pellegrini que, sobre la base de una denuncia del Correo Central, un juez, de acuerdo con las previsiones sobre obscenidad del Código Penal vigente, había ordenado el arresto del autor y la confiscación de toda la edición de la obra. Defendido, como ya hemos mencionado, por el escritor Juan Jacobo Bajarlía, Pellegrini fue hallado inocente en dos ocasiones pero, cuando el caso alcanzó la Corte Suprema, perdió 2 a 1, y quedó con una sentencia de tres meses de prisión en suspenso. Por supuesto, el caso recibió una extensa cobertura periodística y, al final, la policía, informalmente, canceló la orden de confiscar las copias de la novela. Si bien los temas que plantean los distintos personajes de Asfalto, no son muy diferentes de aquellos de Siranger, el tratamiento y la visión de la sexualidad es completamente opuesto. En la primera de las novelas de Pellegrini, el descubrimiento de la atracción hacia una persona del mismo sexo está presentado con un gran peso de culpa y vergüenza que, siguiendo los lineamientos de la época, sólo podía terminar en un suicidio. En cambio, en Asfalto, a pesar de que algunas de las situaciones sexuales están presentadas con elementos aberrantes y cargados de violencia (seducciones encubiertas, violación, prostitución masculina), la filosofía que subyace en el texto es completamente diferente. Eduardo Ale, el personaje central, es un muchacho provinciano que, en la misma forma que Gerardo Leni, abandona sus estudios a la edad de dieciséis años y se escapa a Buenos Aires. Después de mantener algunas relaciones bastante desafortunadas, conoce a Ricardo Cabral, un ex diputado provincial que había perdido su banca a causa de un escándalo por pederastia.Cabral había pasado algunos años en la cárcel. Después de recuperar su libertad se había refugiado en la casa de su abuela, en Buenos Aires. Cabral, que presenta grandes paralelos con Jorge Retio, ampara a Eduardo y le consigue un empleo en la librería de un homosexual amigo de él. A excepción de Julia, una joven que vive en el piso de arriba del departamento de Ricardo y su abuela, y que se enamora de Eduardo, todos los personajes de la obra son homosexuales que no muestran ni culpa ni vergüenza por su condición. El corto romance entre Eduardo y Julia, le sirve al personaje para comprender que también él, como aquellos que lo rodean, puede alcanzar a vivir su sexualidad libremente.Asfalto incluye no sólo repetidas explicaciones acerca de la homosexualidad y el oscuro mundo en el que estaba forzada a desarrollarse en los años cincuenta, pero también una numerosa cantidad de alusiones científicas de aquel momento y un catálogo de homosexuales famosos de la historia universal, algo que jamás se había hecho hasta entonces en la literatura argentina. Desdichadamente, las complicaciones legales, la censura, la confiscación de la novela, el silencio crítico y el miedo de sus amigos y colegas, dieron como resultado el alejamiento de Renato Pellegrini de la literatura. En solapa de Asfalto se anuncia la próxima publicación de dos nuevas novelas del autor: La Columna y Fauna, pero, hasta la fecha, ninguna de las dos aparecieron. Desde la censura de Asfalto, a principios de la década de los años sesenta, Renato Pellegrini vive retirado del ambiente literario, en un barrio de Buenos Aires, casi completamente divorciado del mundillo literario de la capital.

Material disponible en Biblioteca LGTBI de Renato Pellegrini
Libros:

-Asfalto
Tirso - Argentina - 1964
EJEMPLAR DEDICADO Y FIRMADO POR EL AUTOR

-Siranger
Tirso - Argentina - 2006

-Por Italia a la buena de Dios
por Renato Pellegrini y Maria Luisa Rubertino
Tirso - Argentina - 1999
EJEMPLAR DEDICADO Y FIRMADOS POR LXS AUTXRES

-Por España a la buena de Dios
por Renato Pellegrini y Maria Luisa Rubertino
Tirso - Argentina - 1992
EJEMPLAR DEDICADO Y FIRMADO POR EL AUTOR

-El cantar de Paris e imágenes vagabundas de Francia
Tirso - Argentina - 2005

TRADUCCIONES DE RENATO PELLEGRINI:
Junto a Abelardo Arias tradujeron una gran cantidad de títulos, la mayoría publicados por la editorial fundada por ambos: Tirso. Creemos que estas traducciones merecen una entrada aparte, la cual crearemos a la brevedad.


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