Osho

De nombre Chandra Mohan Jain, durante su vida y según circunstancias adoptó los nombres de Acharya Rajneesh en los años sesenta, Bhagwan Rajneesh en los setenta y Osho a partir de 1989. Tras sus estudios secundarios, se licenció en Filosofía en al Jain College, obteniendo un master en la Universidad de Sagar. Fue profesor de Filosofía en la Universidad de Jabalpur al tiempo en que daba conferencias por toda la India. En 1970 abandonó la universidad y fundó un grupo de meditación dinámica, que con el tiempo iría adquiriendo numerosos miembros, muchos de ellos extranjeros y se estableció en diferentes ciudades. En 1981, debido a una enfermedad que padecía, marchó a Estados Unidos, asentándose en Oregón, en donde fundó una comuna con numerosos miembros, creando problemas al gobierno, que logró encarcelarlo y expulsarlo, e impidiendo que otros países le dieran acogida. Regresó de nuevo a India prosiguiendo con su trabajo, cada vez más mermado por su salud, hasta su muerte.

Realmente, no escribió ningún libro, y toda su obra escrita procede de conferencias, dictados y videos de intervenciones públicas.

Material disponible en BIblioteca LGTBI de Osho
Libros:

El libro del sexo
Del sexo a la superconciencia
Grijalbo - Argentina - 2003

Fragmento:  ¿Acaso la homosexualidad existe en alguna otra parte que en la mal llamada sociedad «civilizada» del hombre? Los aborígenes que permanecen en lugares apartados de la civilización no pueden imaginarse siquiera que un hombre pueda unirse sexualmente con otro hombre. Yo he vivido con tribus, y cuando les dije que la gente civilizada practicaba esto también, se quedaron pasmados. No podían creerlo. Pero en Occidente existen clubs de homosexuales. Y existen asociaciones que sostienen que es antidemocrático prohibirlo, si hay tantos que la practican. Declaran que la persecución de los homosexuales por la ley constituye una violación de los derechos humanos fundamentales, que es la imposi-ción de la mayoría sobre una minoría. Esta mentalidad - el nacimiento de la homosexualidad - es consecuencia de la guerra en contra del sexo.
La prostitución también se halla en directa proporción con la civilización de nuestra sociedad. ¿Alguna vez has reflexionado acerca de la prostitución como institución? ¿Puedes encontrar una prostituta en las zonas tribales montañosas? ¿En los poblados apartados? Es imposible. Esa gente no puede siquiera imaginarse que existan mu-jeres que vendan sus virtudes, que forniquen a cambio de una re-muneración. Sin embargo, este tráfico ha crecido con el «avance» de la civilización del hombre. Es un acto similar al comer flores. Aún más asombrados estaremos si examinamos las demás perversiones del sexo, si analizamos todas sus repulsivas manifestaciones.

¿Qué le ha pasado al hombre? ¿Quiénes son los responsables de estas desviaciones corruptas y repulsivas? Aquellos que le han enseñado al hombre a reprimir el sexo en vez de comprendelo, ésos son los responsables. Es debido a la represión por lo que la energía del sexo está fluyendo por canales que no le corresponden. La socie-dad humana entera se ha vuelto enferma y es desdichada. Si existe la intención de modificar a esta sociedad infectada de cáncer, resulta esencial aceptar que la energía del sexo es divina, que la atracción del sexo es en esencia religiosa. ¿Por qué es tan poderosa entonces la atracción del sexo? De seguro que es poderosa, pero si logramos comprender el fundamento básico del sexo, podremos elevar al hom-bre por encima del sexo. Y sólo entonces el mundo de Rama podrá emerger del mundo de Kama, solamente entonces podrá surgir un mundo de compasión desde el mundo de la pasión.

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