De cómo explicar que en Argentina los libros no entran

Andrew Calimach me escribió sorpresivamente, sin conocernos, para ofrecerme una donación de mas de 60 ejemplares de su libro para la Biblioteca Lgtbi Hurlingham. Corriendo el con los gastos de envio desde su país a esta Argentina. He tenido que explicarle que cualquier envío del exterior convierte a uno en sospechoso, y mas si se trata de ¡60 libros!, que las aduana los demoraría y que debería realizar una infinidad de trámites burocráticos para finalmente tener que ir a buscarlos a Ezeiza. Infinidad de horas, lamentables horas. Incluso para una persona culta con mas de un idioma esto resulta confuso, y difícil de comprender. Porque son esas cosas que solo comprenden los que vivimos acostumbrados a que las cosas estén mal. 
Por el momento, me llena el gesto enorme. Y que alguien en otra punta del mundo conozca este proyecto mas que muchos de los que viven aquí y que quiera que su libro tenga un espacio. Es muy bueno. Y me ha pasado con much@s escritor@s extranjeros. Festejo esos lazos. Y quizá dentro de un año, podamos volver a pensar hacer que esos libros lleguen a la Biblioteca.

Pietro

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