En esta nueva sección compartiré nada mas que eso ARCHIVOS INCOMPLETOS.
Cuando compro lotes, colecciones, etc, muchas veces me encuentro con que lo el dueño eligió recortar y guardar no es lo que yo hubiera elegido, y quiza, justo en una carilla del recorte aparece eso que yo si hubiera guardado.
Notas incompletas, archivos fragmentados. Algo dicen.
[Columna Izquierda]
dos los domingos a depositar una ofrenda floral. Poco a poco se fue generando la idea del libro. Por supuesto, el susto fue tanto que nunca volví a tener perro. El problema fue que el primer día, es decir, cuando fui como "clienta", no me llamó la atención la actitud de la gente, por lo contrario, me sentí identificada. El libro se llama "Comedia rota".
—¿Quizás sea nada más que un prejuicio pero la gente que se sicoanaliza tiene un lenguaje especial, y vos en algún momento lo deslizás en tu conversación...
—Es cierto, me sicoanalicé durante varios años. Por suerte ahora estoy sanísima...
—¿Sos feminista?
—No, feminista es un término peyorativo. Así se les decía a las sufragistas del siglo pasado. Yo pretendo ser una mujer de este tiempo. Sí, creo en la liberación femenina. Probablemente, si lo hubicra entendido así unos años antes, no hubiera necesitado del sicoanálisis. Mi mayor problema era la necesidad de competir con los hombres. En mi libro se refleja de una manera bastante clara. Uno de los pasajes transcurre en una exposición canina donde la protagonista ha llevado a competir a su perra. Sin embargo el premio se lo lleva un perro. En la naturaleza se da una constante. Siempre los machos son más hermosos que las hembras. Los pájaros, por ejemplo, o la esplendorosa melena del león. Pobrecita la leona, no tiene un pelo sobre la cabeza. Pero claro, entiendo que lo lógico es que a las mujeres les parezcan más vistosos los hombres y viceversa.
Por nuestra parte, estamos de acuerdo con esta última afirmación. Más aún, cuando quien esta delante de nosotros es una prueba innegable, rotunda, de que las mujeres son más lindas que los hombres. Julia ha sido elegida como una de las diez mujeres más elegantes de este año. En esa lista era la única actriz que figuraba.
—Uno muchas veces se pregunta cómo puede ser el guardarropa de una de las diez mujeres más elegantes de la Argentina...
—Pues con el mío se van a llevar una desilusión. No tengo un guardarropa superpoblado.
—Volvamos al tema de la película, ¿cuándo empiezan a filmar y quiénes van a ser tus compañeros de actuación?
—Ya nos vamos todos a Salta para comenzar la filmación. Mandamos un colectivo cargado de antigüedades que alquilamos, compramos e incluso nos prestaron, para acondicionar la casa. Adrián Ghio y Hugo Arana tienen los papeles protagónicos. Elsa Daniel, María Luisa Robledo, Darwin Sánchez, María Vaner, María José Demare, Ernesto Bianco y yo, hacemos los otros personajes.
—¿Cómo consiguieron la casa donde se desarrolla la historia?
—Fue difícil, Barney se fue a Salta e hizo un acabado estudio de exteriores. Tenemos una cantidad increíble de fotografías. Cuando volvió nos pidió a María Eloísa Avellaneda y a mí que fuéramos al lugar para ver si estábamos de acuerdo con la casa que había elegido. A nosotras nos pareció bien, pero tuvimos la suerte de encontrar una mejor. Es la casa de los dueños del ingenio San Isidro, que es uno de los ingenios más antiguos del país. La casa es del siglo pasado y en este momento está deshabitada. Claro, todavía no les dijimos a los actores que en esa zona hace un calor de locos y que tiene mucha humedad.
[Epígrafe de la Foto Central]
Julia Von Grolman, Oscar Barney Finn y María E. Avellaneda. Es el momento de los dolores de cabeza: hay que hacer cuentas.
[Columna Derecha]
El timbre de calle anuncia la llegada de Barney Finn, que viene con la intención de hacer cuentas con Julia. En orden sobre la mesa aguarda una apreciable pila de boletas.
Barney Fynn tiene 34 años y este es su primer filme como director. Cuando habla de la historia de la película lo hace con el mismo apasionamiento que Julia. Sin embargo hay una pila de boletas sobre la mesa que reclama angustiosamente que alguien las controle. Barney y Julia trabajan sentados en el suelo. Rápidamente el orden se convierte en desorden, las boletas empiezan a aparecer por todos rincones de la casa. Nosotros sobramos.
LUIS M. BRUSCHTEIN Fotos: EDUARDO KLENK
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