¿Qué son los ARCHIVOS INCOMPLETOS?
Cuando compro lotes, colecciones, etc, muchas veces me encuentro con que lo el dueño eligió recortar y guardar no es lo que yo hubiera elegido, y quiza, justo en una carilla del recorte aparece eso que yo si hubiera guardado.
Notas incompletas, archivos fragmentados. Algo dicen.
Nacha Guevara, de la revolución de los '70 a la seducción de los '90
Ella, flaquísima, firme y agresiva, cantaba en aquellos años, fines de los '60: "No se casen, chicas, no se casen; mejor en la televisión trabajen, háganse sirvientas en lo de un general, pero no se casen, chicas, no se casen..." Irónica, cantaba además: "¿De qué se ríe, señor ministro?", se burlaba de Borges y guardaba la dulzura para los poemas de Benedetti. Peleó y se tuvo que ir. Hoy es otra. ¿Será otra? Hacer chistes con la historia de Dorian Gray no sirve. No, no. Ella no mantiene una eterna juventud... Ella está más joven. Más linda.
—¿Qué diferencia hay entre aquella Nacha y ésta? —Bueno, ser transgresor en la década de los '60 era ser agresivo. Lo reivindico totalmente. Esa transgresión me parece maravillosa. Las generaciones anteriores a la nuestra fueron poco inteligentes y nada flexibles. Esto provocó que nuestra generación se revelara, que fuera agresivamente distinta. Pero... quedó demostrado que la agresividad no funciona. Y no te estoy hablando tanto de los demás como de mí, de mis experiencias personales.
—¿Cómo son los transgresores de hoy? —Son todo lo contrario. Hay que ser armonioso para ser transgresor. Sonreír es ser un transgresor. Tirar buena onda es ser un transgresor. Pero tampoco es tan fácil. Es difícil volverse un apóstol de la noche a la mañana. Entonces, para mí, ser transgresor ahora es respetar al prójimo. Yo trato de hacerlo.
"UN TRANSGRESOR ES UN TALENTOSO... O UN MAMARRACHO"
—¿Cómo cambió? ¿Cómo pasó de una transgresión a otra? —Por un camino interno: empecé a meditar hace diez años. Y comencé a tener una visión muy diferente de la vida. Pero también hay muchos caminos fuera de uno mismo. Hay procesos históricos que terminan con la caída del Muro de Berlín. Claro que una persona sensible no necesita que se le caiga el muro ante los ojos: lo va sintiendo mucho antes. Ser transgresor, hoy, es ser libre. Un vanguardista que ve las cosas un poco antes que la mayoría. En ese sentido, sigo siendo la misma persona.
—¿Qué transgresor de los '60 recuerda más? —A Federico Manuel Peralta Ramos. Me divertía muchísimo y me sigue divirtiendo. Me acuerdo de cosas increíbles: Federico ganó la beca Guggenheim y cobró bastante dinero en dólares. Ese dinero debía financiar la creación de una obra de arte que había que presentar al año siguiente. ¿Saben qué hizo? Esa misma noche invitó a todos sus amigos a una cena en el Alvear y ¡se gastó absolutamente todo! Cuando le pidieron que explicara qué había hecho con el dinero, Federico mandó una carta explicando que había invitado a sus amigos y ésa era una verdadera obra de arte. Anécdotas como ésta había a montones en el Di Tella. Había mucho más talento y originalidad que ahora. Ahora... para mí el último transgresor que apareció es Charly García.
—¿Cuál es el límite entre transgresión y marginalidad? —Para ser un transgresor hay que tener talento, si no es un mamarracho. Entre un transgresor y un mamarracho hay un pelo de distancia. Piazzolla es transgresor, no porque haya hecho nada "raro" sino porque es un creador, un talentoso.
—¿Realmente cree que Charly García es el último transgresor? ¿No le gusta Guinzburg? ¿Y lo de Lucho Avilés? —Seamos serios. Cuando hablo del transgresor no hablo de vulgaridad, grosería, falta de respeto al prójimo. No confundamos transgresión con cambalache. ¿Guinzburg? No lo veo transgresor, lo veo divertido. Puede ser que a partir de ahora se empiecen a hacer cosas transgresoras por televisión, pero no es transgresión decir dos o tres malas palabras o mostrar la cola.
—¿Cuáles son sus transgresiones hoy, Nacha? —Mi look, el espectáculo que voy a hacer: tangos con una banda de rock.
—¿Y en amor? ¿No es transgresor salir con chicos tan jóvenes? —No lo hago premeditadamente, tengo sentimientos (hace un largo silencio). Creo que alguna vez todos hemos amado a alguien mucho mayor o mucho menor. Entonces, los transgresores son las personas que se animan a vivir las cosas que la gente convencional desea y no se anima.
—¿No le afectan los comentarios que provoca con estas actitudes? —(Piensa, sonríe) Pueden molestarme en algún momento. Pero no tanto como para que deje de vivir.
Aquí tenés la transcripción completa, fiel y organizada del texto de la imagen image_f84d78.jpg, respetando la estructura de las columnas, los destacados en negrita originales y los recuadros informativos.
LOS TRANSGRESORES
le ponen los pelos de punta a Susana Giménez cuando la visitan en Hola Susana. Tómelos o déjelos. Pero aquí están. Llegaron para quedarse, parece. Son un fenómeno. La lista es interminable. Hay de todo. Nacha en su recuadro (ver aparte) dice que el transgresor debe ser talentoso, si no, es un mamarracho. Que la frontera es demasiado delgada. Usted juzga.
Hay ex transgresores, como Lito Nebbia o Julio Bárbaro. Gente que "se mata" y no le alcanza, como Alberto Albamonte (se subió a un elefante en plena avenida Cabildo, se paseó con un enorme pollo de telgopor... y nada, no hay corso), o José Luis Manzano (con sacos con hombreras y barbita yuppie tampoco alcanza). Hay casos extraños, como el de María Julia Alsogaray, especie de "flor de un día", transgresora por un rato con su famosa foto con el tapado en Las Leñas, pero arrepentida de inmediato. Transgresores "naïf" como Gatti o Locche, o transgresores "duras" como Sandra y Celeste. Transgresores "retorcidos" como Jorge Polaco o "divertidos" como Rodolfo Livingston.
Con algunos personajes, no hay dudas: Susana Giménez puede presentar un strip-tease en su programa pero no es. Graciela Borges puede hacer la escena de la bañera en Kindergarten, pero tampoco es. Ahora: Guillermo Patricio Kelly, ¿es transgresor o desaforado? Portal, ¿es más loco que transgresor? ¿Y Martha Minujin? ¿No es acaso una formalidad su transgresión? Bien, llegó la hora de que hablen ellos. Que opinen.
HOMENAJE A ASTOR
Porque Piazzolla soportó, durante años, absurdos ataques del sector más recalcitrante y conservador del tango. Porque este hombre de carácter difícil y opiniones polémicas revolucionó la música de Buenos Aires. Porque se propuso hacer más y más grande su música a pesar de la sordera de muchos. Piazzolla es, sencillamente, genial. Esa es su mayor transgresión.
Alejandro Dolina dice que no cree ser un transgresor. Y aclara: —Pienso que los supuestos transgresores artísticos o supuestos revolucionarios como Bergara Leumann o Stephanie de Mónaco, son cosas que no le hacen ni cosquillas al mundo. La verdadera transgresión me parece que es otra. Creo que las estructuras de Occidente se ríen del tipo que aparece en televisión en calzoncillos y de las transgresiones pequeñas de las que hablamos, tipo las de Martha Minujin, las del Instituto Di Tella y las de hoy: las malas palabras por televisión, el incumplimiento de algunos procederes artísticos. Los transgresores de los '60 tenían la propiedad de venir sustentados por una doctrina, lo cual es fatal. Sin embargo, creo que aquella gente tenía fe en sus transgresiones. Cuando nos juntábamos para ver obras teatrales que no respetaban los preceptos tradicionales creíamos que las dictaduras temblaban ante eso. La experiencia nos enseñó después que no, que no era cierto.
A ver qué tiene que decir Federico Manuel Peralta Ramos, "el" transgresor de los años '60, aquel que, siempre mirando hacia lo infinito, repetía con su voz grave: "Tato, soy un pedazo de atmósfera..." —Digo que ya no hay transgresión. No existe más. Como dijo Lennon: "The dream is over", el sueño terminó. Ya no aporta nada transgredir, ya no tiene sentido denunciar la hipocresía porque ya fue denunciada. Los transgresores estábamos para denunciar, destruir y oponernos. Hoy la gente joven no tiene que transgredir nada. Al contrario: tiene que anunciar, construir y proponer.
Increíble, Federico. Nostálgico, enumera a sus transgresores preferidos del pasado. El primero, Jorge Romero Brest, el "padre" del Di Tella. Clorindo Testa ("su diseño del edificio del Banco de Londres es de una transgresión total"), Facundo Cabral, Nacha, Martha Minujin... Un viejazo. Antes de pasar a otra cosa, una frase bien suya: "Una forma de argentinizar una idea es no concretarla". Bravo: ése si es él.
Vamos a los años 90, urgente. Sandra y Celeste aumentaron dramáticamente el diámetro de muchas bocas con su "Mujer contra mujer". Sorpresa:
[Recuadro de Epígrafes e Imágenes]
Las famosas sandalias de César Milstein. Un hombre de ciencia, un Premio Nobel al que le preocupan muy poco las formalidades. Un hombre sencillo que puede hablar, con la misma sonrisa, de sus últimas investigaciones o sobre música o la campaña de su equipo favorito. Campechano, sencillo, puede vestir los mejores trajes ingleses sin abandonar su original calzado. Un transgresor... genial.
BUENOS, MALOS, REGULARES... ELLOS NO VAN A CAMBIAR
Cuando todos hablaban del nuevo Hitler, el diputado Alberto Samid llama "patriota" a Saddam Hussein y posa, con atuendo árabe, con el embajador de Irak. Un balde de nafta en medio de un incendio. Tal, su estilo. Samid no mide consecuencias: dice que para ser político hay que tener plata, que él es millonario y puede ser mejor gobernador de Buenos Aires que nadie. Tómelo o déjelos.
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