El Varón en Papel
Archivos curados por Pietro Salemme Silvert
En algunos casos cuento con los archivos fisicos completos, disponibles para su venta o fotos sin marca de agua. Info: bibliotecalgttb@gmail.com
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Una sección dedicada a rastrear cómo la prensa gráfica construyó, exhibió y transformó la imagen masculina a través de las décadas. Fotografías de famosos, desconocidos, ídolos populares, figuras mediáticas y hombres anónimos conviven en este archivo visual donde el cuerpo, la pose, la moda, el gesto y la mirada revelan los modelos de masculinidad de cada época.
Entre revistas, diarios, policiales, espectáculos, deporte y cultura popular, El Varón en Papel propone leer la historia de los hombres no solo como fueron, sino como fueron mostrados.
Metodología: Las Fotos son tomadas de diversos archivos con los que trabajo. Algunos completos, otros incompletos. De alguno tengo fechas de otros no. El registro en digital puede ser a traves de scan o camara. En algunos casos uso IA para mejorar la calidad.
En esta entrega: Fabián Bakchellian (circa 1993/1994 posiblemente Revista Caras)
Transcripción de texto con Chatgpt
Desde muy chico su padre lo formó para que algún día tomase en sus manos la dirección del imperio GATIC. Hoy, a los 32 años, es el vicepresidente y virtual conductor de la empresa. Haciendo honor a los productos que fabrica, se declara un obsesivo por todo lo deportivo.
Defensor a ultranza de la vida sana, dedica más de diez horas semanales a su entrenamiento con pesas. Su dieta está basada en proteínas, verduras y agua mineral. Como vicepresidente de GATIC viaja seis veces por año a Europa y Estados Unidos. Los fines de semana, en cambio, escapa a Pinamar, Punta del Este o al campo de algún amigo. En donde esté, inventa un gimnasio para no interrumpir su preparación. Génesis, Yes y Supertramp son los elegidos a la hora del relax, en su bunker de Olivos. No quiere que se lo considere un playboy: antepone la realización personal al dinero y la fama. Espera al gran amor de la mano de la mujer ideal: independiente y buena deportista. Y no le importa si es rubia o morocha.
“Para las mujeres me tomo mi tiempo. Sólo con la mujer ideal me casaría y tendría muchos hijos. Alguna vez pensé que la tenía, pero todavía no la encontré”.
Mucho más, si la otra parte no los tiene. Por eso me gustan las mujeres que saben manejar su independencia, que no se adosen al hombre que tienen al lado. Cada uno tiene que tener su propio espacio, su propia vida para poder unirla a la del otro. No se puede compartir un vacío. Físicamente me gustan todas: las rubias, morochas y pelirrojas. Pero sólo me doy vuelta para mirarla si tiene muy buen físico. El packaging es importante.
Algunas noches, en la soledad de su “bunker”, reflexiona sobre todos sus logros. Recuerda los primeros comienzos de su padre, cuando se unió a dos socios para comenzar a fabricar suelas.
“Recién cuando se independizó papá aplicó toda su creatividad y habilidad para los negocios, armando a pulmón una empresa que hoy es líder en el país. Cuando iba al colegio Martín, en San Isidro, junto con Edgardo (36), mi hermano, nos escapábamos hasta la fábrica para jugar con las máquinas. Aquello que empezó como una aventura de chicos, con los años se fue transformando en un auténtico amor por la empresa de mi padre. Creo que únicamente nosotros sabemos el valor exacto de cada tornillo que hay en ella, el esfuerzo que significó que esa piecita esté ahí. Así aprendí que en este mundo que el dinero teje y desteje, lo más importante es la realización personal. Poder plantarte delante del espejo y mirarte con dignidad y orgullo. Eso no lo da el dinero ni una fama de playboy”.
De todos los deportes que practica, el de vivir es, indudablemente, el que más le apasiona. Con la misma obsesión con que modeló cada músculo y sostuvo una negociación hasta el final, Fabián Bakchellian anota puntos en el marcador de su historia. Convencido de que, finalmente, la victoria estará en sus manos.
NOTA DE #ArchivoPIETRO
A comienzos de los años 90, Fabián Bakchellian era presentado como el heredero joven y atlético del imperio Gatic, una figura que combinaba musculación, disciplina empresarial y una imagen de éxito muy propia del menemismo. La nota lo muestra obsesionado con el entrenamiento físico, los negocios y la idea de realización personal.
Con el tiempo, su historia tomó un rumbo mucho más complejo. Gatic se convirtió en una de las empresas más importantes de la industria deportiva argentina, fabricante de marcas como Adidas bajo licencia, pero terminó derrumbándose tras la crisis económica de principios de los 2000. Bakchellian pasó de ser el "golden boy" empresario a protagonizar una de las caídas empresariales más resonantes de la época.
Visto hoy, aquella imagen de empresario musculoso levantando pesas funciona como una cápsula del tiempo: el retrato de una Argentina que creía que el crecimiento económico y el éxito personal eran imparables.
En la Argentina frívola de comienzos de los 90, donde éxito, imagen y consumo parecían formar parte de una misma ecuación, una revista podía presentar a un empresario sin camisa, musculado, transpirado y levantando pesas. La nota podría haberlo retratado en una oficina. Sin embargo, elige exhibir su torso, sus brazos y su disciplina física. El cuerpo pasa a ser tan importante como los negocios. El ejecutivo se convierte también en espectáculo.
Visto desde hoy, la nota parece hablar de negocios, pero visualmente funciona casi como una producción de fitness masculina: un hombre poderoso, joven, rico y físicamente exhibido. Esa combinación de musculatura, éxito y exposición corporal fue muy característica de los años 90, una década en la que el cuerpo masculino empezó a mostrarse mucho más como objeto de deseo y admiración pública, aunque todavía bajo el lenguaje aceptado del deporte, la salud y el éxito.
Pietro

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