Buscar este blog

5/6/26

El Varón en Papel: Horacio Agulla "Dentro de la cancha te podés matar y afuera..."

    El Varón en Papel

Archivos curados por Pietro Salemme Silvert

En algunos casos cuento con los archivos fisicos completos, disponibles para su venta o fotos sin marca de agua. Info: bibliotecalgttb@gmail.com 

Mira las actualizaciones de esta sección en https://bibliotecalgttb.blogspot.com/search/label/El%20Var%C3%B3n%20en%20Papel

Una sección dedicada a rastrear cómo la prensa gráfica construyó, exhibió y transformó la imagen masculina a través de las décadas. Fotografías de famosos, desconocidos, ídolos populares, figuras mediáticas y hombres anónimos conviven en este archivo visual donde el cuerpo, la pose, la moda, el gesto y la mirada revelan los modelos de masculinidad de cada época.

Entre revistas, diarios, policiales, espectáculos, deporte y cultura popular, El Varón en Papel propone leer la historia de los hombres no solo como fueron, sino como fueron mostrados.

Metodología: Las Fotos son tomadas de diversos archivos con los que trabajo. Algunos completos, otros incompletos. De alguno tengo fechas de otros no. El registro en digital puede ser a traves de scan o camara. En algunos casos uso IA para mejorar la calidad.

En esta entrega: Horacio Agulla



Trasncripción de texto por IA Gemini.
Fragmento de Archivo Incompleto
Titulo con la ultima frase que se corta en lo incompleto del archivo. 

El último amateur de Los Pumas (2007)

texto Daniel dos Santos  fotos Ariel Grinberg

La realidad se deformó en el Parque de Príncipes cuando Horacio Agulla agarró la ovalada en el minuto 39 del partido contra Irlanda: la pelota parecía redonda; las yardas que le faltaban para el ingoal contrario, milímetros; y él, una especie de semidiós alado en el que nadie podría adivinar su pierna derecha tres centímetros más corta. Porque a este wing de 23 años, metro ochenta y dos, cuerpo trabajado, amateur a plazo fijo, le costó llegar a la cumbre, no ahora sino antes. O mejor, ahora y antes, aunque con sacrificios diferentes.

Como el fútbol, el rugby reconoce origen inglés, pero mientras aquel sacó licencia de popular en la Argentina, éste tuvo aire de aristócrata. Así los tries sonaron distintos al goal, los lines out distintos al out ball, los pass forwards distintos al hand, como si estas segundas palabras, las del fútbol, formaran parte de un idioma más transpirado y, en todo caso, de intachable ascendencia masiva y que se podía jugar sin culpa ideológica alguna. Pero ahora, contra el espanto de algunos, el rugby amenaza con volverse tan pedestre como su par inglés: se practica en canchas de fútbol ante miles de fanáticos; los jugadores, hasta ahora enfrascados en el solo amor a la camiseta, se reciclan en profesionales; y los miembros del equipo nacional se asoman a una fama de tapa de diario, bastante menos elitista que ser conocidos sólo por sus iguales. En este marco histórico le toca vivir a Agulla, estudiante de marketing y antes de buen colegio privado, habitante con su familia —madre, padre, hermana mayor, hermano menor— de Don Torcuato. Ah, también Puma, uno que entra y sale con sus respuestas de una cancha virtual en la que lo coloca el reportaje, donde algunas veces el rugby parece lo más importante. Y otras, no. Como si la vida reconociera intermitencias varias, a pesar del discurso.

“No me tengo que relajar. Sé que no me sobra nada. Siempre debo estar entrenadísimo para el momento en que me toque jugar y ahí dar lo mejor. Y si las cosas no me salen, compensarlo con actitud.”

■ ■ ■

Horacio Agulla muestra su corazón Puma. Dice que nunca podrá tenerle tanto amor a otra camiseta.

¿Preferís jugar un partido antes que cualquier otra cosa? En cualquier lado donde haya una pelota, la pido, ¿entendés? Creo que sí: lo primero que prefiero es jugar.

¿Cómo definirías el rugby? Para mí, es un estilo de vida. Vengo acá, al Hindú, todos los días. Es mi segunda casa y siempre hay algo que hacer. El rugby me dio códigos, cabeza, muchas cosas que después uso en la vida cotidiana.

Para algunos sería un deporte más que un estilo de vida. El rugby te educa mucho. Tiene muchas cosas parecidas a la vida. Por ahí que lo diga yo que soy chico no tiene sentido, pero igual es así. Personalmente tuve una infancia difícil por un problema en la cadera. Creo que si no me hubieran enseñado desde el principio que cuando ya no podés más, hay que seguir; que hay que redoblar el esfuerzo ante las cosas malas, no hubiera podido soportarlo. Y después los códigos del juego, que dentro de la cancha te podés matar y afuera te-




No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Los Mas Visitados