CARLA CASTRO (62)
UNA LUCHADORA POR LA IDENTIDAD
Carla nació varón en 1951 con una hermana melliza, en el seno de una familia muy conservadora. Su infancia la recuerda muy triste. Jugaba con las muñecas de su hermana y no veía hora de dejar de sentirse encerrada en ese cuerpo de varón. Por supuesto, no contemplaban ni por asomo la posibilidad del cambio de sexo que, aunque no se realizaba en Argentina, sí se hacía en Chile y Estados Unidos. Era un tema tabú y por lo tanto de eso no se hablaba y la ignoraban.
Trabajó y aportó al sistema de la Seguridad Social como Carlos, once años en la Secretaría de Minería y 17 como dibujante cartógrafo en una petrolera, hasta que tomó la decisión de cambiar su sexo. Hizo terapia y un tratamiento hormonal.
Tomó la decisión a los 59 años: operarse en el Hospital Durand. Sería la primera operación que se haría en la Ciudad de Buenos Aires. A los pocos días, prescindieron de sus servicios aduciendo que “no se adaptaba a los cambios” luego de casi dos décadas de trabajo y cuando le faltaban años para jubilarse.
“PARA MI IR A TRABAJAR ERA COMO UNA TERAPIA. TENGO UN TEMPERAMENTO QUE ME EMPUJA A ESTAR EN ACTIVIDAD. HASTA HICE UN CURSO DE COCINA PROFESIONAL PORQUE ME APASIONA E INTENTÉ CONSEGUIR TRABAJO, PERO NO LO CONSEGUÍ PORQUE AUN HAY MUCHA DISCRIMINACIÓN.”
Presentó una denuncia ante el INADI y vivió de la indemnización más la ayuda económica de su hermana que le llegaba desde España para cubrir los gastos más urgentes.
No había dudas: hubiera transitado esto frente a cualquier pronóstico. Sintió que había nacido de nuevo. Cuando se promulgó la Ley 26.743 sobre el derecho a la identidad de género comenzó su camino a la formalidad: obtuvo su nuevo DNI y su identidad.
Conoció la pobreza y la necesidad hasta que llegó “esta jubilación dichosa, que me cambió la vida”. Carla le escribió una carta a la Presidenta de la Nación solicitándole que le otorguen su derecho a jubilarse a los 60, edad contemplada por ley para las mujeres que tengan los años de aportes correspondientes. Y así pudo iniciar su trámite. A partir de junio de 2013 cobra su jubilación. Le agradece haber intercedido para que ella se pudiera jubilar y así fue la primera transexual en hacerlo en la Argentina. Agradece también a los empleados de la ANSES (delegación Pacífico) por el respeto y el acompañamiento que recibió durante la gestión.
“Peleen por lo que quieren. No se dejen amedrentar por el qué dirán. Luchen porque la felicidad siempre está a la vuelta de la esquina.”
26 / ARGENTINOS
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