Buscar este blog

24/7/26

#ArchivoPIETRO: Critica de Mosaico, la vida de una modelo de Néstor Paternostro (1970)

 


“MOSAICO”

(Buen título)

Es un “mosaico” de cortos publicitarios con una endeble anécdota circulando entre ellos para dar la idea de que se trata de “un” mosaico y no de 38. Pero al final, después de tanta imprecisión, arabesco y pedrería, el tema aparece con claridad: la publicidad es un asco, un subproducto principalísimo del “establishment” que devora tiernas modelos que jamás debieron dejar el rincón apacible donde comenzó su existencia como maestra bien relacionada con los niños. Néstor Paternostro se parece mucho a un escorpión suicida después de haber convocado a su alrededor el fuego que lo vuelve loco: los incontables cortos publicitarios que atraparon entre sus garfios de celuloide a maestritas, modistillas, estudiantes y niñas bien que jamás debieron abandonar sus apacibles existencias. Se podría discutir el atrabiliario mensaje que supone que un espíritu de verdad puede ser triturado por esa maquinaria o cualquier otra, pero dejando de lado la importancia temática del film, hay que reconocer que Paternostro es un exquisito del cine, un gran director de intérpretes y un sensitivo lleno de ideas que, no bien encuentre un tema que cale hondo en el alma de la gente, pondrá una piedra grandota para marcar su paso por el cine.

Hay momentos de apabullante belleza en su cinta (la originalísima idea, tomas y composición

(Epígrafe de la foto)

Entierro de un hippie: alucinante poesía visual.

del cuadro en el entierro del estrambótico personaje que hace Owe Monk; el sarcasmo brutal de las fulgurantes modelos entre las casitas y los niños pobres de San Luis; las tomas de la modelo a caballo en la playa; la lluvia en la habitación; el juego de luces de faros y focos en la noche), pero es sobre todo el trabajo de montaje el que muestra a Paternostro como un sensible que sabe combinar un concepto moderno del cine con un buen gusto deslumbrante. También, ya lo dije, su tarea como director de intérpretes. Están todos bien, Luppi, Monk y cuarenta más, pero Perla Caron, con su carucha dúctil y sus muecas y morisquetas, se planta ahí, desde la primera toma en que aparece, como la actriz más importante que haya desfilado por el cine nacional. Superficial de tema, con ese repetido jueguito de ataque al “establishment”, hippies funambulescos incluidos, esta película es terriblemente importante por la revelación de un director que sabe un montón y de una actriz que con esta actuación inicia lo que será una gran carrera. Su ternura no puede ser un invento.



No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Los Mas Visitados