LIBROS
Amigos del alma
Villordo cuenta la vida de "Manucho" con afecto, admiración y tacto para decir lo más escabroso (1990)
Por VICTORIA VERLICHAK
Le hubiera gustado vivir bien en el Renacimiento pero a Manuel Mujica Lainez (1910-1984) le tocaron otros tiempos que igual supo disfrutar. Misteriosa Buenos Aires, La casa, Bomarzo, El laberinto, son algunos de los textos por los que el escritor será largamente recordado.
Oscar Hermes Villordo (63) abordó con cuidado y erudición la vida y obra del mundano y mordaz escritor en Manucho. Una vida de Manuel Mujica Lainez. Aunque fueron amigos, Villordo no es promiscuo pero tampoco adopta una distante frialdad.
"Es una crónica. Yo no quise estar adentro. Estuve investigando dos años y uno escribiendo. Conté con la generosidad de los amigos, que me permitió ver las cartas de Manucho, y pude asomarme a un álbum donde él anotaba sus impresiones y pegaba fotos", dijo a NOTICIAS el autor, y también periodista, antiguo colega de Mujica Lainez en La Nación.
El que retratara tan bien a la clase alta, quizá —según Villordo— "el último personaje literario de Buenos Aires", estaría contento con la semblanza que el cronista trazó. Por lo menos tanto como su hija Ana, quien se maravilló ante la fina percepción y la fidelidad a los hechos de parte del narrador.
La biografía arranca lenta y tiene un inicio poco feliz: la muerte, el funeral. Más adelante el texto se lee como el quién es quién del tout social y cultural (variante La Nación) de Buenos Aires y París. No es que Villordo quiera fatigar, son las tías, los parientes, los amigos, el ambiente y la actividad mundana del escritor desaparecido lo que abruma.
Las páginas dedicadas a su obra y la lectura crítica de sus libros más importantes son un valioso aporte a la aún escasa bibliografía consagrada a ese gran seductor y notable escritor que fue Manucho.
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